
Referencia bíblica: Hechos 19:1-41
Énfasis o Tema sugerido: Jesús es más poderoso que cualquier poder en el cielo o en la tierra. Confiar en prácticas como la hechicería, la magia, la brujería o los horóscopos es poner nuestra confianza en otro poder por encima de Jesús.
Versículo para memorizar: «Dios ha puesto a Cristo por encima de cualquier gobernante, autoridad, poder y dominio, tanto de este mundo como del que está por venir. Dios puso todo bajo sus pies y lo nombró como cabeza de todo para bien de la iglesia,» Efesios 1:21-22, PDT
Resumen de la historia:
Durante su tercer viaje misionero, Pablo regresó a Éfeso y pasó tres años allí. Enseñó acerca de Jesús en la sinagoga y en una escuela de la ciudad. Algunos de los milagros más inusuales del libro de Hechos ocurrieron durante la estadía de Pablo en Éfeso. Eran tan impresionantes que muchos magos y hechiceros quemaron sus costosos libros de hechicería y decidieron seguir a Dios. Tantas personas dejaron de adorar ídolos (y de comprar estatuas de ídolos) que un platero llamado Demetrio organizó un alboroto contra Pablo.
Material de trasfondo:
Haz clic aquí para obtener una visión general del Libro de los Hechos
Pablo era apóstol y misionero. Después de pasar tiempo con su iglesia patrocinadora (Antioquía), salió por tierra y comenzó lo que hoy se conoce como su tercer viaje misionero (Hechos 18:23). Antes de llegar a Éfeso, Pablo pasó por lugares donde había establecido iglesias en sus viajes anteriores.
Hoy las ruinas excavadas del Éfeso antiguo se encuentran cerca de la ciudad actual de Selcuk, Turquía. Éfeso se conocía como la ciudad que tenía una de las «Siete maravillas del mundo antiguo»-el Templo de Artemisa. En algunas versiones de la Biblia, se usa el nombre alternativo de la diosa romana, Diana, porque a veces correspondía a la diosa griega Artemisa.
El mensaje de Pablo sobre el poder de Jesús fue un desafío para la ciudad de Éfeso. Incluso los seguidores de Jesús se enfrentaron a un mensaje sobre temas espirituales. Doce de los seguidores todavía enseñaban el bautismo de Juan. Años antes, Juan el Bautista había enseñado sobre el bautismo en anticipación de la llegada del Mesías. Juan había dicho que alguien más importante que él vendría después de él. Ya había pasado años y ahora después de la muerte, sepultura y resurrección del Mesías (Jesús), el bautismo tiene un nuevo significado y el bautismo de Juan quedó obsoleto.
En una ciudad donde se hablaba mucho de “espíritus”, los seguidores de Jesús necesitaban entender que el Espíritu Santo era un don de Dios. El Espíritu se entregaba a los cristianos en el bautismo. Este es el mismo mensaje que Pedro predicó en su Sermón de Pentecostés.
«Pedro les dijo: —Cambien su manera de pensar y de vivir y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo. Así Dios les perdonará sus pecados y recibirán el Espíritu Santo como regalo. Esta promesa es para ustedes, para sus hijos y para todos los que están lejos. Es decir, para todos los que el Señor nuestro Dios quiera llamar.» Hechos 2:38-39
Muchos de los judíos no aceptaron las enseñanzas de Pablo. Después de tres meses, Pablo salió de la sinagoga y empezó a enseñar en un espacio público (la escuela de Tirano) por dos años. Éfeso era una ciudad portuaria con muchas visitas transitorias. Predicar en este espacio público permitió que muchos escucharan el mensaje de Jesús.
Las “Buenas Noticias” eran “Malas Noticias” para los espíritus malignos y muchos practicantes de adoración falsa en Éfeso. Algunas personas aceptaron las buenas noticias y otras no la aceptaron.
- (Hechos 19:13-17) Un grupo de sacerdotes fueron humillados cuando intentaron usar el nombre de Jesús como un hechizo para echar a un demonio.
- (Hechos 19:18-20) Muchos hechiceros y quienes practicaban la hechicería renunciaron los poderes de la oscuridad y confesaron que Jesús era el verdadero rey del mundo. Muchos confesaron públicamente y quemaron sus pergaminos de magia.
- (Hechos 19:21-41) Un platero llamado Demetrio organizó un alboroto en contra de la amenaza a su oficio. ¿Quién compraría imágenes de plata de la diosa Artemisa si Jesús era más poderoso? Esto culminó en una turba en el anfiteatro de la ciudad. Eventualmente, un secretario del consejo municipal calmó a la multitud y la despidió.
Enseguida Pablo se reunió con los discípulos y se fue de Éfeso.
Estos eventos en Éfeso nos muestran que no tenemos que vivir con temor. Dios es por encima de todos los poderes y nos da lo que necesitamos para enfrentar cualquier engaño que Satanás nos lanza.
UNA NOTA ESPECIAL PARA LA MAESTRA:
La Biblia es bien clara en cuanto a la supremacía de Dios. Sin embargo, incluso dentro de la misma familia o iglesia, pueda haber diferentes interpretaciones de cómo Su preeminencia se aplica a programas televisivas, películas o literatura que ven los niños. Lo que una familia considera “fantasía inocente”, otra familia lo ve como espiritualmente dañino. Por favor respete a cada familia y enseñe con discernimiento y diplomacia. Dondequiera que uno pone los límites, sería mal negar o evitar el importante tema de la guerra espiritual. Como maestra puedes estudiar el tema con artículos como esta en christiananswers.net, especialmente si enseñas a niños mayores o son muy curiosos.
Cómo introducir la historia:
Muestra a los niños algunos ejemplos de horóscopos en revistas o periódicos. También puedes mencionar cosas como adivinadores, bolas de cristal, cartas del tarot, etc. Comenta que hay personas que usan estas cosas para tratar de saber qué pasará en el futuro.
“Algunas personas dicen que hay poderes ocultos o que las estrellas pueden decirles lo que va a pasar. Pero ¿qué dice la Biblia? Leamos Eclesiastés 8:7. Nadie puede saber lo que va a pasar, sino Dios. En la historia de hoy, aprenderemos sobre una ciudad donde muchas personas pensaban que podían hacer magia y predecir el futuro. Pablo fue allí para enseñar que solo Jesús tiene verdadero poder.”
La historia:
Pablo y lo oculto en Éfeso
(Nota: Esta historia contiene muchos elementos. Si estás enseñando a niños pequeños, puede ser útil enfocarte solo en una parte del relato. Por ejemplo, puedes contar solo la parte en la que los plateros se enojan porque ya no pueden vender sus ídolos.)
Pablo era misionero. La iglesia de la ciudad de Antioquía lo envió en varios “viajes misioneros” para contarle a la gente sobre Jesús. Hoy aprenderemos algo que ocurrió durante su “tercer viaje misionero”, cuando estaba en la ciudad de Éfeso.
Cuando Pablo llegó a Éfeso, conoció a un pequeño grupo de personas que seguían a Jesús. Mientras hablaban, Pablo se dio cuenta de que estos hombres solo conocían una parte de la verdad sobre el bautismo. Solo habían escuchado lo que había enseñado Juan el Bautista. Pablo les explicó que, desde que Jesús había muerto en la cruz y resucitado, el bautismo tenía un nuevo significado. Cuando las personas se bautizaban en el nombre de Jesús, recibían el regalo del Espíritu Santo. El Espíritu Santo vendría a vivir en ellos y siempre los ayudaría a seguir a Dios.
Los hombres se alegraron mucho al escuchar esto y se bautizaron en el nombre de Jesús. Después del bautismo, ocurrió algo increíble. El Espíritu Santo mostró su gran poder por medio de milagros.
Con el poder del Espíritu, los hombres comenzaron a hablar en otros idiomas que nunca habían aprendido. Esto se llama “hablar en lenguas”. Luego comenzaron a decir mensajes que venían directamente de Dios. Esto se llama “profetizar”. Estos milagros les ayudaron a entender que el Espíritu de Dios era para todos los que lo seguían y obedecían.
Durante dos años, Pablo continuó enseñando a la gente de Éfeso sobre Jesús y el Espíritu Santo. Quería que todos comprendieran que Dios, Jesús y el Espíritu Santo eran más poderosos que cualquier otro poder. Pablo obró muchos milagros en la ciudad de Éfeso.
Algunas personas tomaban pañuelos y ropa que Pablo había usado y los colocaban sobre personas enfermas. El poder de Dios era tan fuerte que solo con tocar esas prendas, los enfermos sanaban. También los espíritus malignos salían de las personas cuando tocaban esas ropas.
Pero algunas personas intentaron usar el poder de Dios de forma incorrecta. Pensaban que solo con decir el nombre de Jesús podían hacer que los malos espíritus se fueran. Pero eso no funcionó. El nombre de Jesús es muy especial y no puede usarse como si fuera un truco de magia.
Otras personas en Éfeso escucharon lo que Pablo enseñaba. Se dieron cuenta de que el poder de Dios era más grande que el de sus falsos dioses y espíritus. Comenzaron a seguir a Jesús.
Dios no quiere que los cristianos traten a otros poderes como si fueran iguales o más importantes que Él. Así que algunas personas que practicaban hechicería encendieron una gran fogata y quemaron sus pergaminos y libros de magia. Ahora confiaban solo en el poder de Dios.
La ciudad de Éfeso era muy famosa por adorar a una diosa falsa llamada Artemisa. Incluso personas de ciudades lejanas habían oído hablar del gran templo en Éfeso. Las personas iban allí a adorar, pero no adoraban a Jesús ni a Dios. Todo ese edificio y sus grandes estatuas habían sido construidos en honor a Artemisa.
La gente creía que Artemisa de los efesios tenía poder, y por eso la adoraban y se inclinaban ante ella.
Algunos plateros hacían estatuas de Artemisa o del templo y las vendían en el mercado. Estas estatuas eran muy populares, y los plateros ganaban mucho dinero vendiéndolas.
Cuando Pablo comenzó a decirle a la gente que era incorrecto adorar a Artemisa, los plateros comenzaron a preocuparse. Pensaban que nadie querría comprar sus estatuas. Uno de ellos, llamado Demetrio, se enojó tanto que fue y les dijo a los otros plateros que, si la gente creía lo que Pablo decía sobre Jesús, todos ellos se quedarían sin trabajo.
Cada vez más personas comenzaron a escuchar a Demetrio, y pronto se reunió una gran multitud enojada en el estadio de la ciudad. Esta era una situación muy peligrosa para Pablo y sus amigos.
Agarraron a dos de los amigos de Pablo y los llevaron al estadio. Pablo quería ir a ayudarlos, pero otros amigos le dijeron que debía mantenerse alejado de esa multitud tan enojada.
Cuando un hombre judío trató de hablar, la multitud se enojó tanto que comenzaron a gritar sin parar durante dos horas: «¡Grande es Artemisa de los efesios!»
Toda la ciudad estaba en un alboroto. Finalmente, un funcionario de la ciudad logró calmar a la gente y les habló. Les recordó que, si Demetrio y los otros plateros tenían quejas, debían presentarlas en los tribunales de la ciudad. También les dijo que, si hacían un disturbio, tendría que informar a los romanos. (Eso significaba que vendrían soldados romanos, y todos estarían en grandes problemas.)
Por fin, todos se calmaron y comenzaron a regresar a sus casas.
Pablo supo que era momento de irse de Éfeso. Ahora había muchos cristianos en la ciudad, y ellos podrían seguir enseñando a otros sobre Jesús.
Pablo se reunió con sus amigos y luego salió de la ciudad. Continuaría su obra misionera en otros lugares.
Formas de contar la historia:
Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.
Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.
Preguntas de repaso y reflexión:
Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.
Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.
Repaso:
- ¿Cómo se llamaba la ciudad donde Pablo pasó dos años enseñando en una escuela? (Éfeso)
- ¿Qué hicieron los hechiceros y magos en Éfeso con sus pergaminos y libros caros cuando escucharon acerca de Jesús? (Los quemaron)
- ¿Por qué quemaron sus libros los hechiceros y magos en Éfeso? (Aprendieron que Dios es el poder más alto y el único bueno)
- ¿Por qué está mal confiar en la hechicería, los horóscopos, la brujería y cosas así? (Porque Dios es el poder más alto y el único bueno, y Él quiere que confiemos solo en Él)
- ¿Debemos tener miedo de los poderes oscuros? (No. Pertenecemos a Jesús, y Jesús es mucho más poderoso que cualquier otro poder. Dios siempre vencerá a los poderes oscuros.)
- ¿Por qué estaban molestos Demetrio y los otros plateros con Pablo? (Porque si la gente seguía a Jesús después de oír a Pablo, dejarían de comprar los ídolos que ellos fabricaban y perderían dinero)
- ¿Qué te muestra esta historia acerca de Dios o de Jesús?
- ¿Qué te muestra esta historia acerca de las personas?
Reflexión:
- ¿Cómo crees que olía, se veía o se sentía cuando los efesios quemaron sus libros y pergaminos de magia?
- ¿Cómo crees que se sintieron las personas en la enorme multitud del estadio de la ciudad?
- ¿Puedes imaginar decir lo mismo durante dos horas? ¿Por qué crees que los efesios gritaron «¡Grande es Artemisa de los efesios!» durante tanto tiempo?
- ¿Cuándo has visto a Dios hacer cosas poderosas? ¿Has escuchado alguna historia de Dios haciendo algo poderoso?
- Si alguna vez te sientes asustado o piensas que hay poderes oscuros cerca, ¿qué puedes hacer? (Orar y decir a los poderes oscuros que se vayan en el nombre de Jesús, cantar canciones de adoración, declarar cosas verdaderas sobre Dios, Jesús y ti mismo en voz alta, pedirle a Dios que esté contigo, buscar a otro cristiano o adulto de confianza, leer la Biblia)
- ¿Confías en Jesús y crees que Él es el más poderoso del mundo? ¿Por qué?
- ¿Qué preguntas tienes sobre esta historia? ¿Qué pregunta tienes para Dios sobre esta historia?
- ¿Qué es algo que te gustaría saber más sobre esta historia?
Oración
Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.
Sugerencias de canciones:
Actividades y manualidades:
Actividades:
- Amplía un mapa del tercer viaje misionero de Pablo y encierra en un círculo la ciudad de Antioquía, donde comenzó el viaje. Luego encierra Éfeso. Este mapa puede desarrollarse más en las próximas lecciones.
- Usa una concordancia bíblica, investiga en línea o busca libros en la biblioteca local que hablen de la antigua ciudad de Éfeso.
- Hablen sobre formas modernas de hechicería, magia, etc. Hagan carteles representando algunas de estas prácticas. Pueden pegar columnas de horóscopos sacadas de revistas. Pide a los niños que escriban en letras grandes el siguiente versículo en el cartel: «¡ninguno conoce el futuro, ni hay quien se lo pueda decir.» Eclesiastés 8:7, NVI
- Para repasar, tú o los niños pueden dibujar un contorno grande de Pablo en una pizarra o en una hoja de papel (incluso dibujando con un palo en la arena si están al aire libre). Luego, después de enseñar la lección, pide a los niños que piensen en lo que acaban de aprender de la Biblia. Pídeles que escriban palabras descriptivas o dibujen dentro y alrededor del contorno de Pablo. Esto también es una buena oportunidad para corregir o añadir a lo que quizás no se cubrió completamente durante la enseñanza.
- Si lo prefieres, puedes descargar e imprimir la ilustración de Pablo proporcionada aquí y pedir a los niños que escriban y dibujen en ella como repaso.
Manualidades:
- Haz un pergamino. Pide a los niños que escriban “Dios es el único poder verdadero” en el centro. Pueden escribir otros poderes (hechicería, magia, horóscopos) alrededor de los bordes con letras pequeñas y luego tacharlos. Instrucciones:
- Corta una hoja de papel en forma de tira alargada, de unos 8 a 10 cm de ancho.
- Escribe un versículo o mensaje en el centro del papel.
- Arruga y estira el papel varias veces para darle una apariencia antigua.
- Pasa suavemente un crayón o un poco de pintura para agregar un tono envejecido.
- Pega un palito en cada extremo del papel.
- Enrolla los palitos hacia adentro como un pergamino.
- Si deseas, átalo con un listón o cuerda para mantenerlo cerrado.













Comentario