Misión: Lecciones Bíblicas

Ananías y Safira

Referencia bíblica: Hechos 4:32–5:11

Énfasis o Tema sugerido: Dios dice la verdad. Di la verdad y no mientas.

Versículo para memorizar: «No se mientan unos a otros porque ya se despojaron del antiguo ser humano que eran y del mal que hacían.» Colosenses 3:9 PDT

Resumen de la historia:

Ananías y su esposa Safira conspiraron para mentirle a la iglesia sobre una propiedad que habían vendido. Dijeron que estaban donando generosamente todo el dinero, pero en secreto se quedaron con una parte. Pedro confrontó a Ananías frente a la iglesia y le dijo que, al hacer esto, le había mentido al Espíritu Santo. Ananías cayó muerto. Sin saber lo que le había pasado a su esposo, Safira se presentó ante la iglesia y también mintió sobre el dinero. Ella también cayó muerta. Un nuevo temor reverente hacia Dios se extendió entre todos los creyentes.

Material de trasfondo:

Haz clic aquí para obtener una vista general del libro de los Hechos

El episodio de Ananías y Safira ocurre en medio de la vida de la iglesia primitiva. La iglesia estaba creciendo rápidamente. Hechos 2:44–47 y 4:32–37 describen la comunión de la iglesia primitiva y cómo todos vendían sus posesiones y compartían con los necesitados. Por ejemplo, un cristiano llamado José vendió un campo y dio todo el dinero a los apóstoles. Para los primeros cristianos, todo lo que poseían se entregaba alegremente a los Apóstoles para compartir con otros.

Jesús, durante su ministerio, enseñó que no debemos aferrarnos a las riquezas materiales porque las posesiones materiales de este mundo no duran. Esto se hizo evidente mediante la persecución y el llamamiento de Dios. También, por medio de palabras y ejemplos enseñó que debemos cuidar de los necesitados. Con el paso del tiempo la iglesia enfrentaría muchas pruebas. Con estas enseñanzas en sus mentes, no sorprende que la iglesia primitiva interiorizara estos ideales y vendiera sus propiedades y compartiera los ingresos. Esta práctica ayudó a la iglesia a sobrevivir más adelante, cuando comenzó la persecución y muchos cristianos perdieron su trabajo.

Este contexto nos ayuda a entender la gravedad del pecado de Ananías y Safira y el duro castigo que sufren. Ellos no estaban obligados a dar todo su dinero a la iglesia, pero querían que todos pensaran que eran tan generosos como José. Su pecado no fue quedarse con parte del dinero, sino mentir sobre ello.

Cuando Pedro se enfrentó a ellos, puso a la mentira en un contexto más amplio. Explicó que su mentira no fue solo contra las personas, o la iglesia, ni siquiera fue en contra de los apóstoles. Esta era una mentira en contra del Espíritu Santo. Pensar que podían engañar al Espíritu demuestra su desprecio hacia el Espíritu y Su poder. Ananías y Safira fueron castigados por su deshonestidad.

Es importante entender por qué el castigo de Ananías y Safira fue tan severo. Como cristianos de hoy en día luchamos con esta idea de que Dios los aniquiló en un ambiente de gracia bajo el Nuevo Pacto. Pero nos ayuda reconocer que la iglesia estaba en su infancia y seguramente estaba expuesta a los ataques de Satanás. Satanás atacará a la iglesia de Dios desde adentro y por afuera. El incidente con Ananías y Safira fue el primer ataque espiritual desde adentro en la historia de la iglesia. Dios necesitaba proteger la pureza, integridad y testimonio de su iglesia. Si se hubiera permitido esa mentira, habría llevado a más engaños y corrupción. Dios perdona, pero esta historia nos muestra que no se le puede mentir.

Cuando enseñes esta historia, puedes explicar a los niños por qué Dios toma tan en serio la deshonestidad. Las mentiras destruyen matrimonios, familias, amistades, iglesias y nuestra relación con Dios. Pero cuando decimos la verdad, incluso después de haber fallado, Dios puede transformar las cosas.

Cómo introducir la historia:

Comparte una historia personal apropiada sobre una vez que tú o alguien que conoces dijo una mentira que llevó a más mentiras o trajo consecuencias negativas. Asegúrate de que sea apropiada para la edad del grupo.
“Niños, hoy vamos a aprender sobre una vez que dos personas dijeron una mentira.”

La historia:

Podemos aprender lecciones importantes de la Biblia. El libro de los Hechos nos cuenta una lección muy seria que los primeros cristianos aprendieron acerca de decir mentiras.

La iglesia en Jerusalén crecía cada día. Las personas escuchaban sobre Jesús y luego les contaban a otras. Muy pronto, cientos e incluso miles de personas decidieron seguir al Rey Jesús y se bautizaron.

Había muchos tipos de personas en la iglesia. Algunos eran pobres y otros ricos. Pero todos compartían lo que tenían para que nadie pasara hambre ni se quedara sin hogar. Un hombre llamado José tuvo una buena idea. Él vendió un terreno y llevó todo el dinero a los apóstoles. Los apóstoles compartieron el dinero con los que lo necesitaban. Todos estaban felices de compartir lo que tenían los unos con los otros.

Es decir, todos menos un hombre llamado Ananías y su esposa Safira. Ellos querían que la gente pensara que eran generosos como José, pero sus corazones no estaban dispuestos a dar tanto. Así que, aunque parecía que estaban compartiendo, Dios sabía lo que pensaban.

Tal como José, Ananías y Safira tenían una propiedad. Decidieron venderla y dar el dinero a los apóstoles, igual que José. Los apóstoles podrían compartir el dinero con quienes lo necesitaban y todos verían cuán generosos eran. Pero, no querían dar todo el dinero. Intentaron quedarse con una parte.

Entonces Ananías hizo un plan. Les dirían a todos que estaban dando todo el dinero, pero en realidad se quedarían con parte. Pensaban que podrían decir esta mentira y nadie se daría cuenta. Ananías escondió parte del dinero y llevó el resto a los apóstoles. Dijo: —Mi esposa y yo vendimos nuestra propiedad y aquí está todo el dinero. Úsenlo para ayudar a los que lo necesitan.

Pero Dios ayudó a los apóstoles a ver la verdad. Pedro dijo:
—Ananías, pudiste haberte quedado con el dinero y nadie habría pensado mal de ti. Pero no solo guardaste el dinero… decidiste mentir delante de todos. No solo mentiste a las personas. ¡Le has mentido a Dios! ¡Le has mentido al Espíritu Santo!”

Y todos se sorprendieron al ver que Ananías cayó muerto justo después de que Pedro dijo eso. ¡Esto fue algo muy serio!

Unas tres horas después, llegó Safira al lugar donde estaban los Apóstoles. Nadie le había dicho lo que le pasó a Ananías, así que no sabía nada.

Pedro le preguntó:
—Tu esposo dijo que el dinero que nos dio era todo lo que obtuvieron por la venta. ¿Es verdad? ¿Es todo el dinero?

Safira pensó que todos creían la mentira, así que respondió:
—Sí, esa es la cantidad correcta. Es todo el dinero.

Pedro le dijo:
—Safira, tú también has mentido a Dios y al Espíritu Santo, igual que tu esposo. ¡Es algo muy grave mentirle a Dios!

Y todos se sorprendieron nuevamente cuando Safira también cayó muerta, igual que su esposo. La enterraron junto a Ananías.

La noticia se extendió rápidamente. Los cristianos aprendieron una lección muy importante: Dios toma muy en serio la mentira. Ellos sabían que siempre debían decir la verdad.

Jesús es la verdad, y podemos creer en todo lo que Él dice. Podemos creer en las palabras de Dios Padre y del Espíritu Santo.
¿Pueden los demás creer que tú dices la verdad?

¿Alguna vez has dicho una mentira? Es algo muy serio. Pero Dios dice que podemos pedirle perdón y comenzar a decir siempre la verdad.
Leamos lo que dice la Biblia:

«No se mientan unos a otros porque ya se despojaron del antiguo ser humano que eran y del mal que hacían.» Colosenses 3:9 PDT

Formas de contar la historia:

Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.

Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.

Más formas de contar la historia

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Preguntas de repaso y reflexión:

Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.

Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.

Repaso:

  • ¿Quiénes eran el esposo y la esposa en el libro de Hechos que mintieron sobre su dinero? (Ananías y Safira)
  • ¿Quién les preguntó a Ananías y Safira sobre el dinero que dieron a la iglesia? (El apóstol Pedro)
  • ¿Qué les sucedió a Ananías y Safira cuando mintieron a toda la iglesia y al Espíritu Santo? (Cayeron muertos)
  • ¿Qué crees que aprendieron los demás cristianos de esta comunidad con este evento?
  • ¿Qué te muestra esta historia acerca de Dios?
  • ¿Qué te enseña esta historia sobre el poder de Dios?

Reflexión:

  • ¿Por qué crees que Ananías y Safira querían vender su propiedad y dar dinero a la iglesia? ¿Por qué crees que mintieron?
  • ¿Cómo te sentirías si hubieras visto a Ananías o a Safira caer muertos delante de ti?
  • ¿Qué fue lo que más te sorprendió al escuchar esta historia?
  • Pedro le preguntó a Safira si ella y Ananías habían entregado todo el dinero a la iglesia. ¿Por qué crees que Safira mintió?
  • ¿Qué significa que Ananías y Safira le mintieron al Espíritu Santo?
  • ¿Esta historia cambia la forma en que piensas sobre mentir?
  • ¿Por qué Dios valora tanto la honestidad? ¿Por qué es importante ser honestos y decir la verdad a los demás?
  • ¿Confías en Jesús y en sus palabras? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Y en Dios el Padre o en el Espíritu Santo?
  • A veces, las personas que conocemos y nuestros amigos nos animan a mentir, así como Ananías decidió mentir y Safira aceptó hacerlo también. ¿Qué deberíamos hacer cuando alguien nos anima a mentir?
  • ¿Existe algún momento en que sea correcto decir una mentira?
  • ¿Qué pregunta le harías a Dios sobre esta historia?

Oración

Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.

Actividades y manualidades:

Actividades:

  • Guía a los niños para buscar la palabra “mentira” en un diccionario y un tesauro. Escriban y comenten lo que encontraron.
  • Hablen sobre situaciones en las que puede ser tentador mentir.
  • Representen la historia del día con un juego de roles.
  • Pide a los niños que dibujen una tira cómica con los eventos de la historia.
  • Para recrear el ambiente de la historia, usen dinero falso y piezas de juego para “comprar y vender propiedades.” Las casas y hoteles del juego Monopolio funcionan bien. Mientras hacen las transacciones, hablen sobre cómo José vendió su propiedad y dio el dinero a los apóstoles para compartirlo con la iglesia. Luego, dramatiza cómo Ananías y Safira escondieron parte del dinero y mintieron al decir que habían entregado todo. Al manipular el “dinero” y “las propiedades,” los niños entienden mejor la mentira.

Otros recursos en línea:

Esta lección en inglés: Ananias and Sapphira

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