Misión: Lecciones Bíblicas

Eliseo y el aceite de la viuda

Referencia bíblica: 2 Reyes 4:1-7

Énfasis o Tema sugerido: Muestra compasión, especialmente a aquellos que están sufriendo.

Versículo para memorizar: Dios nos consuela en todos nuestros sufrimientos para que también nosotros podamos consolar a quienes sufren, dándoles el mismo consuelo que recibimos de él. 2 Corintios 1:4, PDT

Resumen de la historia:

Un profeta murió dejando deudas que su viuda y sus dos hijos no podían pagar. El acreedor decidió tomar a los dos hijos como esclavos para saldar la deuda. Cuando la viuda suplicó la ayuda de Eliseo, el Señor les proveyó milagrosamente suficiente aceite para vender y pagar la deuda.

Material de trasfondo:

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Después de que el profeta Elías fue llevado al cielo (2 Reyes 2:11), su discípulo y sucesor, Eliseo, se convirtió en el principal profeta del reino del norte de Israel. Él continuó fielmente la obra del Señor, tal como lo había hecho Elías. Viajaba solo por el campo, probablemente en un burro guiado por un sirviente. Eliseo llegó a ser conocido por sus milagros (2 Reyes 2:19-22).

En una ciudad, una pobre viuda se acercó a Eliseo. Su esposo había sido un profeta.

Esta pobre viuda no podía pagar las deudas que su esposo le había dejado. Solo tenía una pequeña cantidad de aceite de oliva en su casa, y nada más de valor. Como era la práctica común en ese tiempo, sus dos hijos tendrían que trabajar para el prestamista hasta que se pagara el dinero. En este caso, él iba a exigir un pago más severo: los hijos de la viuda serían tomados como esclavos.

El siervo de Dios, Eliseo, le dijo a la mujer que pidiera prestadas todas las vasijas vacías que pudiera conseguir de sus vecinos, cerrara las puertas y comenzara a verter el aceite de su jarra en las vasijas prestadas. Al obedecer, la viuda vio que Dios proveyó suficiente aceite para llenar todas las vasijas.

Casi cada vez que la Biblia menciona aceite, se refiere al aceite de oliva. El aceite extraído del fruto de los olivos tenía muchos usos en los tiempos bíblicos. Era un alimento básico en la dieta. Se untaba en el pan, se usaba para cocinar y se mezclaba con harina para hacer pan.

El aceite se usaba como ofrenda religiosa (Levítico 2:4), como remedio para molestias estomacales y como bálsamo para curar heridas. También se utilizaba como combustible para lámparas en los hogares. Los soldados a menudo impregnaban los escudos de cuero que usaban en batalla con aceite, evitando que se volvieran quebradizos.

El aceite también era la base para fabricar perfumes y ungüentos fragantes. Cuando los perfumistas hervían el aceite y añadían mezclas secretas de polvos de raíces y cortezas, resinas de árboles y especias, podían crear ungüentos muy costosos. Un solo frasco de ungüento a base de aceite con mirra, incienso, canela y áloe podía venderse por lo equivalente al salario de un trabajador durante un año.

El aceite era un artículo muy valioso en el comercio internacional. Años antes, Salomón lo había usado para pagar algunos de los materiales que utilizó en la construcción del templo (2 Crónicas 2:10).

Cuando la viuda le contó a Eliseo lo que había sucedido, él le indicó que vendiera el aceite y pagara las deudas de su esposo. La mujer y sus hijos podrían vivir con el dinero que sobrara. Realmente, Dios proveyó a Eliseo como un amigo para esta familia en su tiempo de necesidad

Cómo introducir la historia:

Trae algunas aceitunas y aceite de oliva a la clase hoy. Habla sobre algunos de los usos del aceite de oliva. Deja que los niños las prueben. Pueden mojar un poco de pan en el aceite. Pon una gota en la mano de cada niño y deja que lo usen como loción para las manos.

“En los tiempos del Antiguo Testamento, el aceite de oliva era muy valioso. Las personas gastaban mucho dinero para comprar aceite de oliva. Si eras pobre, estarías muy feliz si tuvieras algo de aceite de oliva para vender. Vamos a aprender cómo las personas en nuestra historia de hoy usaron el aceite de oliva.”

La historia:

Eliseo era un profeta de Dios. Dios le daba verdades importantes para decirle al pueblo, y Eliseo las predicaba.

Una vez, cuando Eliseo pasó por un pueblo, vio a una mujer con dos hijos.
-Por favor, señor, – dijo la mujer, -soy viuda. Mi esposo era un profeta que servía a Dios. Cuando estaba vivo, pidió dinero prestado a alguien. Sabía que podía trabajar y pagarle a ese hombre. Pero entonces ocurrió algo terrible: mi esposo murió.

-Ahora que él ya no está, nunca podremos pagar el dinero. No me queda nada de dinero. Todo lo que tengo en mi casa es un poco de aceite de oliva. Si tuviera mucho aceite, podría venderlo y ganar algo de dinero, pero no tengo suficiente para vender. El hombre a quien mi esposo le pidió prestado dijo que, si no le pagaba, se llevaría a mis hijos como esclavos. Amo a mis hijos y no quiero que les pase nada malo. ¡Por favor, ayúdame!

Eliseo sintió compasión por la mujer y quiso ayudarla. Le dijo: -Diles a tus hijos que salgan y recojan todas las vasijas vacías que puedan encontrar. Diles que pidan prestadas vasijas a sus vecinos y amigos. Deben pedir tantas como puedan.

Los niños salieron e hicieron exactamente lo que su madre les dijo. Le pidieron a todos los vecinos y a todos sus amigos que les dieran sus vasijas vacías. Finalmente, ya no quedaban más vasijas para encontrar o pedir prestadas.

Entonces, Eliseo le dijo a la mujer y a sus hijos que entraran en su casa y cerraran la puerta. 

-Usa el poquito de aceite que tienes para llenar la primera vasija y luego ponla a un lado. Después, llena la siguiente vasija con tu poquito de aceite. Sigue usando ese mismo aceite para llenar las vasijas que recolectaron.

“¿Cómo podría una pequeña jarra de aceite llenar tantas otras vasijas?”, pensó la mujer. “Eso no tiene sentido. Me voy a quedar sin aceite.”

Pero la mujer sabía que Eliseo era un profeta de Dios, así que confió en que él estaba diciendo la verdad. Ella y sus hijos hicieron exactamente lo que Eliseo les dijo. Entraron a la casa y cerraron la puerta. Ella llenó una vasija y la puso a un lado. Luego llenó otra y la puso a un lado. Sus hijos continuaron pasándole vasijas vacías para llenar. Una y otra vez, ella vertía de su jarra y llenaba otra vasija con aceite. Su jarra siempre tenía suficiente aceite y nunca se agotaba.

Finalmente, cuando les pidió a sus hijos que le pasaran otra vasija, ellos tuvieron que decirle que ya no quedaban más vasijas por llenar. La mujer y sus hijos miraron alrededor de su casa y vieron todas las vasijas llenas de aceite. ¡Qué vista tan asombrosa!

La mujer salió corriendo y le contó a Eliseo lo que había sucedido.

– ¡Ahora tienes suficiente aceite! – dijo Eliseo. -Lleva el aceite y véndelo. Pronto tendrás suficiente dinero para pagar todas las deudas. De hecho, te quedará dinero de sobra. Puedes usar ese dinero para asegurarte de que siempre puedas comprar comida y tener un lugar donde vivir.

La mujer y sus hijos estaban tan felices de que Eliseo hubiera venido a visitarlos. Antes pensaban que su situación era tan mala que no había esperanza. Pero Eliseo los había ayudado cuando más lo necesitaban. Ahora ya no tenían que preocuparse por la comida ni por un lugar donde quedarse. ¡Lo mejor de todo era que ahora sus hijos no serían llevados lejos de ella!

Dios había bendecido a esta familia a través del profeta Eliseo.

Formas de contar la historia:

Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.

Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.

Más formas de contar la historia

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Preguntas de repaso y reflexión:

Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.

Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.

Repaso:

  • ¿Cuál era el trabajo de Eliseo? (Él era un profeta de Dios)
  • ¿Por qué estaba tan triste la viuda con dos hijos? (No podía pagar las deudas de su esposo, así que la persona a quien le debían iba a llevarse a sus hijos como esclavos)
  • ¿Qué le dijo Eliseo a la mujer que enviara a sus hijos a buscar y pedir prestado a sus vecinos? (Vasijas vacías)
  • La viuda solo tenía un poco de aceite. ¿Qué le dijo Eliseo que hiciera con él? (Llenar todas las demás vasijas con su aceite)
  • ¿Qué hizo la viuda con todo el aceite de oliva? (Lo vendió y pagó la deuda de su esposo)
  • ¿Los hijos de la viuda se convirtieron en esclavos? (No)
  • ¿Qué crees que aprendieron los hijos de la viuda o la viuda misma de este milagro?
  • ¿Qué te enseñó esta historia acerca de Dios?

Reflexión:

  • ¿Qué pregunta tienes para Dios sobre esta historia?
  • ¿Qué parte de esta historia te parece más interesante?
  • ¿Cuántos años crees que tenían los dos hijos de la viuda?
  • ¿Cómo crees que se sintieron los hijos de la viuda cuando supieron que tendrían que convertirse en esclavos?
  • Si tú fueras uno de los hijos de la viuda, ¿habrías creído que Eliseo ayudaría a tu familia y haría un milagro?
  • ¿Cómo crees que se sintió la viuda cuando vio que su aceite no se agotaba?
  • ¿Cómo crees que se veía y olía la casa de la viuda cuando estaba llena de vasijas de aceite?
  • ¿Cuántas vasijas crees que recolectaron los dos hijos?
  • Eliseo y Dios tuvieron compasión de la viuda y de sus dos hijos. ¿Qué tipo de personas conoces o ves y sientes compasión por ellas? (Personas enfermas, sin hogar, pobres, personas que han perdido a un ser querido, etc.)

Oración

Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.

Sugerencias de canciones:

Consulta la página de canciones en este sitio web.

Actividades y manualidades:

Actividades:

  • Lee y comenta Santiago 1:27.
  • Organiza una visita a una viuda o viudo para ayudar con algunas tareas en su casa.
  • Invita a una viuda, viudo o huérfano (o a alguien que haya estado en esa situación) a unirse a tu reunión de hoy y que comparta cómo es vivir en esa situación.
  • Lleva aceite de oliva a la sesión para que los niños puedan tocarlo y olerlo. Vierte un poco en un platillo y deja que los niños mojen un poco de pan en él para probarlo.
  • ¿Qué tal probar algunas aceitunas?
  • Usa una enciclopedia bíblica para investigar cómo se utilizaba el aceite de oliva en los tiempos del Antiguo Testamento.

Otros recursos en línea:

Esta lección en inglés: Elisha and the Widow’s Oil

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