


Los títeres son una excelente manera de captar la atención de los niños y ayudarlos a imaginar la historia. Estos títeres son fáciles de hacer y muy sencillas de usar.
Mueve los personajes mientras cuentas la historia, para que actúen como en una obra de teatro.
Preparación:
- Elige una historia bíblica y lee el pasaje en la Biblia.
- Con la historia en mente, haz una lista de los personajes necesarios para contarla. Es mejor que sean pocos personajes.
Selecciona y crea los títeres:
1. Títeres de dedo (dibujados en los dedos)
- Materiales: Dedos, bolígrafo, tela pequeña o banda elástica (opcional)
- Instrucciones: El titere más simple. Usa un bolígrafo para dibujar una cara simple en tu dedo. Utiliza esto como un títere para contar la historia o hacer preguntas de repaso a los niños. También puedes «vestir» al personaje con una tela pequeña para la cabeza. Puedes usar la banda elástica para fijar la tela al dedo.
2. Títere de papel
- Materiales: Papel, crayones, marcadores, tijeras y cinta adhesiva.
- Instrucciones: Dibuja la cara o el cuerpo completo de un personaje en un pedazo pequeño de papel. Envuelve el papel alrededor de un dedo y fíjalo con cinta adhesiva. Patrones para dibujar personajes biblicos (proximamente)
3. Títeres de cuchara
- Materiales: Cuchara, marcador, cinta adhesiva (opcional)
- Instrucciones: Dibuja una cara simple en el lado inferior de una cuchara de plástico y úsala para contar la historia. Alternativamente puedes adjuntar títeres de papel a las cucharas y usarlas para contar la historia.
Adaptaciones:
- Utiliza los personajes para formular preguntas de revisión o reflexión.
- En lugar de hacer títeres de dedo, pega el personaje en la parte de atrás de un palito de manualidades o un lápiz.
- Cuenta la historia y luego guía a los niños para que hagan sus propios títeres de dedo.
- Deja que los niños que lleguen temprano te ayuden a hacer los títeres que usarás más tarde para contar la historia.
- Haz los personajes tan elaborados como desees. Puedes agregar escenografía como arena para caminar, árboles y arbustos, o casas. Si enseñas con frecuencia, podrías comenzar tu propia colección. Son fáciles de guardar.
- En lugar de hacer los personajes de la historia bíblica, tú o los niños pueden hacer personajes que representen a niños en general o incluso a ellos mismos. Guía a los niños para enfrentar situaciones que apliquen la historia que has enseñado. Por ejemplo, los «niños» podrían estar jugando en el patio cuando ven que alguien está molestando a otro. ¿Qué deberían hacer?

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