
Referencia bíblica: Hechos 9:1-31
Énfasis o Tema sugerido: Dios escoge a todo tipo de personas para hacer su voluntad. Cuando decidimos seguirlo, debemos arrepentirnos y saber que somos perdonados.
Versículo para memorizar: «Por lo tanto, cambien su manera de pensar y de vivir, vuélvanse a Dios y él les perdonará sus pecados.» Hechos 3:19, PDT
Resumen de la historia:
Saulo (quien más tarde sería conocido por su nombre romano, Pablo) amenazaba y hacía daño a los seguidores de Jesús. Mientras iba camino a Damasco para perseguir a más discípulos, Saulo se encontró con Jesús, quien cambió su vida para siempre. Después de ser bautizado, Saulo comenzó inmediatamente a predicar la verdad sobre Jesús. Esto hizo que los judíos en Damasco planearan matarlo. Una noche, los discípulos ayudaron a Saulo a escapar bajándolo en una canasta por encima de la muralla de la ciudad. Ni siquiera en Jerusalén estaba seguro. Jesús cambió por completo e inmediatamente la vida de Saulo. Saulo siguió predicando sobre Jesús por el resto de su vida, y muchas veces sufrió por ello.
Material de trasfondo:
Haz clic aquí para obtener una visión general del libro de los Hechos.
Más adelante, Saulo sería conocido por su nombre romano, Pablo, pero primero es presentado en Hechos con su nombre judío, Saulo.
Pablo más tarde volvió a contar su historia de conversión a otras personas:
- A una multitud judía durante su arresto en Jerusalén (Hechos 22:1-21).
- Luego, ante el rey Agripa (Hechos 26:9-20).
El Nuevo Testamento contiene muchos escritos del hombre que luego sería conocido como el apóstol Pablo. Estos escritos son epístolas, o cartas, a iglesias e individuos. En ellas aprendemos mucho sobre Saulo, pero es en el libro de los Hechos donde leemos cómo Jesús se le apareció personalmente y le dio la tarea de llevar el evangelio a los gentiles.
Los antecedentes de Saulo:
Saulo nació en Tarso, pero creció en Jerusalén. Estudió bajo los mejores maestros judíos, incluyendo al respetado maestro Gamaliel (Hechos 22:3).
La primera vez que se menciona a Saulo en el Nuevo Testamento es en Hechos 7:58 y 8:1. Saulo estuvo presente cuando apedrearon a Esteban y cuidó la ropa de quienes lanzaban las piedras.
Después de eso, Saulo se volvió muy celoso en su intento de destruir a los seguidores de Jesús (a quienes llamaban “del Camino”). Pero sin importar cuánto los persiguiera Saulo y otros, el número de creyentes seguía creciendo.
Saulo amaba las tradiciones del pueblo judío y pensaba que estaba haciendo lo correcto. Su celo lo llevó a tratar de acabar con los cristianos, incluso viajando hasta Damasco para hacerlo.
Saulo se encuentra con Jesús:
Hasta ese momento, Saulo creía firmemente que Jesús estaba muerto y era insignificante. Los judíos involucrados en este “problema” de Jesús necesitaban ser detenidos.
Todo lo que Saulo creía tan firmemente se probó ser equivocado instantáneamente cuando el Jesús resucitado se le apareció en el camino a Damasco. Saulo se convirtió en testigo del hecho de que Jesús está vivo.
Jesús confrontó a Saulo por perseguir a sus seguidores. Le dijo que cuando lastimaba a los cristianos, en realidad estaba lastimando a Jesús mismo. Años después, Saulo explicó que los cristianos son el “cuerpo de Cristo” y cada uno forma parte de él. (1 Corintios 12:27).
Esto no fue una visión. Jesús realmente se le apareció a Saulo. Jesús lo nombró apóstol, y ver a Jesús en persona era un requisito para ese papel. La autoridad de Saulo como apóstol se basa en este encuentro. Puedes leer más en 1 Corintios 9:1, 1 Corintios 15:3-11 y Gálatas 1:11-16.
Saulo y la iglesia primitiva:
Saulo no fue el único que tuvo que cambiar su manera de pensar. Al principio del capítulo nueve de Hechos leemos: «Saulo seguía amenazando y promoviendo actos de violencia y muerte contra los seguidores del Señor.» Eso muestra lo temido que era por los creyentes.
Si Jesús no se le hubiera aparecido a Ananías en una visión, Ananías jamás habría arriesgado su vida para encontrarse con Saulo. Jesús le dijo que fuera a una casa en la Calle Recta (una calle que todavía existe en Damasco). Al mismo tiempo, Saulo tuvo una visión en la que se le decía que recibiría la visita de un discípulo llamado Ananías.
Ahora, el gran perseguidor de la iglesia entendía que Jesús era el Mesías, el verdadero Rey de Israel y del mundo, y que todos necesitaban saber de Él. Al entender esto, Saulo recuperó la vista y fue bautizado. Este momento debió haber sido tan importante que lo recordaba siempre en sus prédicas y reflexiones sobre la salvación en sus cartas a las iglesias.
Los líderes de las sinagogas estaban confundidos porque este hombre judío tan educado ahora hablaba a favor de lo que antes trataba de destruir. Los creyentes, por su parte, tenían miedo y dudaban del hombre que poco tiempo atrás aterrorizaba a sus compañeros que creían.
Aunque la historia parece continuar sin pausas, es probable que Saulo pasó tres años en Arabia después de su conversión y antes de ir a Jerusalén. Los tres años caben entre los versículos 22 y 23. Él mismo menciona la secuencia de eventos en su carta a los Gálatas (Gálatas 1:11-18).
Después de sus tres años en Arabia y al regresar a Damasco, se encontró con una situación peligrosa. Aprendemos en una de sus cartas que el gobernador de Damasco, queriendo arrestarlo, puso guardias en toda la ciudad (2 Corintios 11:32-33). Una muralla encerraba la ciudad, así que los discípulos bajaron a Pablo en una canasta por una ventana en la muralla.
Saulo trató de unirse a los discípulos en Jerusalén, pero nadie confiaba en él. Necesitaba la ayuda de Bernabé para convencer a otros que lo aceptaran. Bernabé lo llevó a los apóstoles y habló de su parte. (Puedes leer más sobre Bernabé y Saulo en historias como la Iglesia de Antioquía y El primer viaje misionero de Pablo).
Bajo la protección de los apóstoles, Saulo comenzó a enseñar sobre Jesús. Su educación le permitía hablar con personas preparadas e incluso participar en debates. Pero pronto hubo tanta oposición que los cristianos lo ayudaron a escapar otra vez. Lo enviaron a Tarso.
A pesar de la persecución, los creyentes que se habían dispersado compartieron el mensaje de Jesús en todos lados. Entonces, hubo un tiempo de paz, y el movimiento de Jesús (el Camino) siguió creciendo.
Cómo introducir la historia:
“¿Qué harías si supieras que hay alguien en nuestra ciudad que quiere hacer daño a todos los cristianos? Tal vez tendríamos que reunirnos en lugares secretos. ¿Y si supieras que esa persona está cerca? Quizás usaríamos códigos secretos para decirle a otros cristianos dónde reunirnos. ¿Alguien ha visto este símbolo de pez? (Dibújalo en el pizarrón). Los cristianos solían usar este símbolo secreto para representar a Jesús. Así, las personas malas no sabían de qué hablaban. En el libro de los Hechos leemos sobre muchas personas que llegaron a ser seguidores de Jesús, o sea, cristianos. Pero también había personas que se enojaban mucho porque otros seguían a Jesús. Un hombre, Saulo, se enojó tanto que incluso mataba a los seguidores de Jesús.”
La historia:
Saulo nació en la ciudad de Tarso, pero creció en Jerusalén. Saulo era muy inteligente y había estudiado con un maestro famoso llamado Gamaliel.
Saulo tenía dos nombres. Su nombre judío era “Saulo” y su nombre romano era “Pablo”.
Aunque Saulo creía en Dios, no seguía a Jesús. Era un enemigo de las personas que sí lo seguían.
Saulo odiaba a los seguidores de Jesús y quería destruir la iglesia. Incluso sacaba a hombres y mujeres de sus casas y los metía en la cárcel por creer en Jesús. Otra forma de decir que haces daño o amenazas a alguien por lo que cree es decir que lo estás “persiguiendo”. Saulo perseguía a estos discípulos de Jesús. En todas partes, la gente le tenía mucho miedo.
Una vez, Saulo le pidió al Sumo Sacerdote en Jerusalén que le diera cartas de recomendación para llevar a los líderes judíos en Damasco. Él pensaba que esos líderes también odiaban a los seguidores de Jesús y que podrían ayudarlo a arrestarlos a todos.
Así que Saulo salió hacia la ciudad de Damasco. Algo inesperado sucedió mientras él y sus compañeros andaban por el camino. Una luz muy brillante brilló desde el cielo, y todos se detuvieron.
La luz era tan fuerte que dejó ciego a Saulo. Los demás vieron la luz y oyeron algo, pero solo Saulo escuchó una voz que decía: —Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
Saulo estaba ciego, pero podía oír la voz. —¿Quién eres? —preguntó.
Entonces escuchó la respuesta: —Yo soy Jesús, y tú me has estado persiguiendo. Ahora levántate y entra a la ciudad.
Saulo estaba sorprendido. ¿Este era Jesús? ¡Pero él pensaba que Jesús estaba muerto! Ahora Saulo sabía la verdad: ¡Jesús estaba vivo!
Y eso no era todo. Jesús le había preguntado a Saulo: —¿Por qué me persigues a MÍ?
Saulo les había dicho a todos que Jesús estaba muerto. Había perseguido a los seguidores de Jesús y hasta los metía en la cárcel. Pero ahora sabía que todo ese tiempo había estado equivocado. Los creyentes le pertenecen a Jesús, así que cuando Saulo los perseguía, en realidad estaba lastimando a Jesús mismo.
¿Qué pasaría ahora con Saulo? ¿Jesús lo perdonaría por todo lo que había hecho? Si cambiaba, ¿lo perdonarían también los seguidores de Jesús? ¿Puede la gente perdonar a alguien que ha hecho cosas tan malas? Saulo tenía mucho en qué pensar.
Pero Saulo necesitaba ayuda. Ni siquiera podía ver por dónde iba. Como estaba ciego, las personas que estaban con él lo guiaron hasta la ciudad de Damasco.
Mientras tanto, en otra parte de la ciudad, había un hombre llamado Ananías. Él creía en Jesús.
Jesús se le apareció a Ananías en una visión y le dijo que debía ir a ver a Saulo. Saulo estaría esperando en una casa en una calle principal de Damasco llamada “la Calle Recta”.
¡Ahora le tocó a Ananías estar sorprendido! ¿Visitar a Saulo? ¡Saulo era el hombre que perseguía a los que creían en Jesús! ¿Cómo podía Jesús pedirle que fuera a verlo? Ananías tenía mucho miedo. ¿Qué le haría Saulo?
Pero en la visión, Jesús le dijo a Ananías que había escogido a Saulo para un trabajo muy importante. Jesús lo había escogido para ser maestro de los gentiles (todas las personas que no eran judías).
Entonces Ananías obedeció a Jesús. Fue a la Calle Recta y encontró a Saulo. Lo tocó y le dijo: —Hermano Saulo, Jesús, el que se te apareció en el camino, me ha enviado para que puedas volver a ver y para que seas lleno del Espíritu Santo.
En cuanto Ananías dijo esto, algo como escamas cayó de los ojos de Saulo, y pudo ver otra vez. Entonces se levantó y fue bautizado.
Ahora que Saulo sabía la verdad sobre Jesús, quería contársela a todos. Predicó a la gente en Damasco, y al escucharlo muchas personas comenzaron a creer en Jesús.
Pero no todos estaban contentos de que Saulo predicara sobre Jesús. Algunos estaban muy enojados. Empezaron a vigilar las puertas de la ciudad para atraparlo y matarlo si intentaba salir.
Pero los amigos de Saulo tuvieron una gran idea. Una noche, pusieron a Saulo en una canasta y lo bajaron por la muralla de la ciudad. ¡Saulo escapó!
Los seguidores de Jesús en Damasco habían empezado a confiar en Saulo, pero muchos creyentes en otros lugares todavía recordaban como antes había sido su enemigo. Cuando Saulo volvió a Jerusalén, los seguidores allí no confiaban en él y no querían que él se juntara a ellos.
Pero Saulo siguió haciendo lo que Jesús le había pedido. Ahora era una persona muy diferente. Cuando anteriormente había vivido en Jerusalén, decía a la gente que NO siguiera a Jesús. Ahora, les decía que SÍ debían seguirlo. Jesús había cambiado a Saulo.
Pero una y otra vez, Saulo hacía enojar a la gente. Finalmente, los otros creyentes llevaron a Saulo al puerto de Cesarea y lo pusieron en un barco que zarpaba hacia Tarso. Tarso era la ciudad donde Saulo se había criado.
Después de este tiempo, hubo paz para las iglesias. Muchas más personas comenzaron a seguir a Jesús.
Aunque Saulo había hecho cosas horribles y había perseguido a Jesús, Dios quiso usarlo para compartir el evangelio. ¡Dios puede usar a cualquiera para hacer su voluntad!
Después de que Saulo conoció a Jesús, cambió. Su corazón cambió. Su vida cambió. Dejó de hacer cosas malas y empezó a seguir a Jesús. ¿Qué crees que quiere Jesús que tú hagas?
Formas de contar la historia:
Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.
Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.
Preguntas de repaso y reflexión:
Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.
Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.
Repaso:
- ¿Cuál es el otro nombre de Saulo? (Paul)
- Antes de convertirse en seguidor de Jesús, ¿qué hacía Saulo? (Buscaba y mataba a personas que seguían a Jesús)
- ¿Qué le pasó a Saulo en el camino a Damasco? (Jesús se le apareció en una luz brillante y lo dejó ciego)
- ¿Qué le dijo Jesús a Saulo? (‘Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?’ ‘Levántate, entra a la ciudad y allí se te indicará qué hacer.’)
- ¿Cómo supo Ananías que debía encontrarse con Saulo? (El Señor se le apareció en una visión y le dijo que se reuniera con Saulo y que lo sanara)
- ¿Quién sanó y bautizó a Saulo? (Ananías)
- ¿Cómo escapó Saulo de Damasco? (Los seguidores de Jesús lo bajaron en una canasta por la muralla de la ciudad durante la noche)
- ¿Qué crees que aprendió Ananías de esta experiencia?
Reflexión:
- ¿Cómo crees que se sintió Saulo cuando se quedó ciego?
- ¿Cómo crees que se sintió Saulo al darse cuenta de que había estado pecando al encarcelar a los cristianos?
- ¿Por qué crees que Jesús se apareció a Saulo de una manera tan dramática?
- ¿Por qué crees que el Señor le dio a Ananías una visión diciéndole que se reuniera con Saulo y lo sanara?
- Si tú fueras Saulo, ¿habrías escuchado a Jesús y habrías ido a la ciudad?
- Si tú fueras Ananías, ¿habrías confiado en Dios y te habrías reunido con Saulo, aunque él perseguía a los cristianos?
- Jesús convenció a Saulo de dejar de pecar al perseguir a los cristianos. ¿Hay algo que Jesús te esté pidiendo que dejes de hacer?
- ¿Qué es algo que no entiendes en esta historia?
- ¿Qué es algo que te da curiosidad en esta historia?
- ¿Por qué crees que Dios eligió a Saulo para compartir las buenas noticias con los no judíos, siendo él un judío?
- Jesús quiso usar a Saulo para compartir las buenas noticias y hacer cosas maravillosas con Dios, aunque él era muy pecador. ¿Crees que Jesús también podría hacer cosas maravillosas a través de ti? ¿Hay algo que crees que Dios te ha animado a hacer para Él?
Oración
Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.
Sugerencias de canciones:
Actividades y manualidades:
Actividades:
- Haz que los niños representen situaciones en las que deben admitir que están equivocados.
- Decora un envase de comida (helado, mantequilla, etc.) para que parezca una canasta.
- Si tienes acceso a Google Maps, Google Earth o un atlas, busca Damasco y encuentra la ubicación probable de la Calle Recta, donde Ananías fue a ver a Saulo. El nombre moderno de la calle en el antiguo Damasco es “La Avenida de Bab Sharqi y el Zoco de Medhat Pasha”. Hablen sobre cómo es diferente el Damasco moderno al Damasco cuando Saulo fue convertido.
- Para repasar, tú o los niños pueden dibujar un contorno grande de Pablo en una pizarra o en una hoja de papel (también pueden dibujarlo con un palo en la tierra si están al aire libre). Luego, después de enseñar la lección, pide a los niños que piensen en lo que acaban de aprender de la Biblia. Que escriban palabras descriptivas o dibujen imágenes dentro y alrededor del contorno de Pablo. Al ver lo que escriben o dibujan, puede que te sorprendan o animen con los conocimientos que han captado de la historia. Esta también es una buena oportunidad para corregir o añadir algo que tal vez no cubriste del todo bien durante la enseñanza.
- Si prefieres, puedes descargar e imprimir la ilustración de Pablo que se proporciona aquí y luego pedir a los niños que escriban y dibujen sobre ella para el repaso.
- Alternativamente, si estás enseñando una serie de lecciones sobre Pablo, puedes dibujar un contorno de él en un cartel grande o papel y luego añadir palabras descriptivas sobre él cada vez que estudien una nueva lección.
Manualidades:
- Realiza un proyecto de tejido para hacer una canasta.













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