
Referencia bíblica: Mateo 26:30-56
Énfasis o Tema sugerido: Aun cuando los amigos nos fallan, podemos hablar con Dios.
Versículo para memorizar: “Dios es nuestro refugio y fortaleza. Él siempre está dispuesto a ayudarnos en los momentos difíciles.” Salmo 46:1, PDT
Resumen de la historia:
Cuando se acercaba el momento de su muerte, Jesús dijo a sus seguidores que pronto perderían la fe y lo abandonarían. Mientras Jesús oraba durante la noche, sus amigos más cercanos se quedaron dormidos en lugar de mantenerse en vela. Más tarde, cuando Judas llegó con un grupo enojado para arrestar a Jesús, Él se dejó atrapar. Aunque sus seguidores se sintieron tristes cuando Jesús les dijo que lo dejarían solo, hicieron exactamente eso: todos lo abandonaron y huyeron.
Material de trasfondo:
La traición fue lo que impulsó los eventos que llevaron al arresto y eventual crucifixión de Jesús. Los principales sacerdotes y ancianos estaban celosos de la multitud que seguía a Jesús y por eso planearon atraparlo cuando fuera el momento adecuado (Mateo 26:3-6).
Mientras ellos tramaban esto, uno de los doce apóstoles, Judas Iscariote, se acercó a ellos y les ofreció entregarles a Jesús por treinta piezas de plata (Mateo 26:14-16). Fue Judas quien mencionó el tema del pago. Sabemos que Judas tenía problemas con el dinero y que ya había estado robando del fondo que cuidaba para los discípulos (Juan 12:4-6).
Estos planes ya estaban en marcha incluso antes de que Jesús y sus seguidores compartieran la Última Cena. Jesús sabía que Judas lo traicionaría, pero también sabía que los otros discípulos serían puestos a prueba de distintas maneras. Después de la cena, Jesús y los discípulos se dirigieron al Monte de los Olivos, y allí Jesús les sorprendió diciéndoles que vacilaría la fe de todos y lo abandonarían.
Pedro, en particular se horrorizó con la idea:
—Tal vez los otros se alejen, pero yo nunca perderé la fe en ti,— dijo Pedro.
Jesús le respondió que, en realidad, Pedro lo negaría tres veces antes de que cantara el gallo (Mateo 26:33-35). Y, como sabemos, Jesús tenía razón. (Esto se cubre más adelante en la lección El juicio de Jesús).
Jesús sabía que pronto moriría y que enfrentaría ese momento completamente solo. Estaba lleno de una profunda tristeza y angustia. Otros lo abandonarían, pero sabía que podía hablar con su Padre, aun en su hora más oscura. Jesús pasó las siguientes horas en oración, derramando su corazón a Dios. Aunque no quería pasar por tanto sufrimiento emocional y físico, se sometió completamente a la voluntad de Dios.
Una vez más, se fue y oró así: «Padre mío, si no es posible que me quites esta copa, haz lo que tú quieras». Mateo 26:42, PDT
Mientras Jesús oraba con todo su corazón, sus seguidores le estaban fallando. Pidió a Pedro, Jacobo y Juan que se mantuvieran despiertos, pero se quedaron dormidos. Jesús los despertó tres veces mientras Él continuaba orando.
En medio de la oscuridad, Judas llegó con un grupo de personas armadas con espadas y palos. Para señalar a Jesús, Judas usó la señal acordada: un beso. Saludar con un beso era algo común entre un alumno y su maestro (rabí), pero Jesús sabía lo que significaba ese beso.
Pedro trató precipitadamente de defender a Jesús y atacó al siervo del sumo sacerdote, cortándole una oreja. Pero Jesús detuvo la pelea de inmediato. Pudo haber llamado a todos los poderes del universo si hubiese querido defenderse. Él no fue arrestado porque no pudiera defenderse. Jesús se dejó arrestar porque estaba cumpliendo la voluntad de Dios al someterse a la cruz. En el relato de Lucas, nos dice que Jesús sanó la oreja del siervo (Lucas 22:49-51).
Todo sucedió exactamente como Jesús lo había dicho. Y tristemente, todos sus seguidores huyeron cuando Jesús fue arrestado.
Cómo introducir la historia:
Pide a los niños que compartan los nombres de sus amigos. Hablen sobre cómo sus amigos los ayudan y cómo ellos ayudan a sus amigos. Luego pregunta: “Si tú estuvieras triste o herido, ¿tus amigos te ayudarían?”En la lección de hoy, vamos a aprender sobre un momento en el que Jesús estaba muy triste y necesitaba a sus amigos.
Veamos qué fue lo que ellos hicieron.
La historia:
Judas Iscariote era uno de los doce discípulos de Jesús. Seguía a Jesús y escuchaba lo que Él enseñaba. Judas era amigo de Jesús al principio, pero después decidió que ya no quería ser Su amigo. De hecho, hizo algo muy malo contra Jesús.
Había otras personas que tampoco querían a Jesús. Eran líderes del pueblo de Dios, pero no eran buenos líderes. No les gustaba que la gente escuchara a Jesús en lugar de escucharlos a ellos. Odiaban a Jesús. Lo odiaban tanto que querían matarlo.
Judas fue a ver a esos líderes judíos para hacer un plan para hacerle daño a Jesús.
—Si me dan treinta piezas de plata,— les dijo Judas, —yo les mostraré dónde está Jesús.
Cuando alguien le da información a un enemigo para que puedan atrapar o hacerle daño a su propio amigo, eso se llama TRAICIÓN.
Así que, por treinta piezas de plata, Judas traicionó a Jesús.
Por supuesto, Jesús sabía lo que iba a pasar, incluso antes de que pasara. Sabía que Judas lo traicionaría.
Jesús también sabía otra cosa: sabía que muy pronto moriría en la cruz.
Cuando estaba con sus seguidores, Jesús les dijo algo sorprendente. Les dijo que todos ellos lo abandonarían muy pronto, y que Él estaría solo. Cuando más necesitara a sus amigos, ellos perderían la fe y lo dejarían.
¡¿Qué?! ¿Cómo puede ser? Sus seguidores amaban a Jesús. ¡Ellos decían amarlo tanto que darían su vida por Él! Pedro incluso dijo: —Tal vez todos los demás pierdan la fe, pero yo nunca la perderé.
Pero Jesús conocía el futuro, y sabía que eso era verdad. Jesús miró a Pedro y le dijo:
—Pedro, tú me vas a dejar. Me negarás tres veces antes de que cante el gallo en la mañana.
Pedro se sintió muy triste.
Después de esto, Jesús y los discípulos se fueron a un lugar llamado Getsemaní. Estaba en un huerto donde crecían árboles de olivo.
Jesús se sentía muy triste y quería orar a Dios. Aunque sus amigos lo abandonarían, Jesús sabía que Dios era su mejor amigo. Siempre podía hablar con Dios.
Jesús pidió a Pedro, Jacobo y Juan que lo acompañaran. Cuando llegaron a un lugar apartado, Jesús les dijo que se quedaran despiertos y vigilaran mientras Él oraba. —Ustedes también deben orar, — les dijo Jesús. —Van a suceder cosas malas, y necesitarán valentía para obedecer a Dios y hacer lo correcto.
Jesús oró a Dios. Le pidió que lo ayudara a hacer lo correcto. —Yo no quiero sufrir ni morir en la cruz, pero si tú quieres que lo haga, lo haré. Jesús no quería hacer lo que Él deseaba. Quería hacer lo que Dios deseaba.
Jesús regresó con sus amigos. Les había pedido que oraran, pero no estaban orando. ¿Adivina qué estaban haciendo? Estaban durmiendo. Jesús les dijo que se despertaran.
Jesús volvió a orar dos veces más. Cada vez que oraba, le decía a Dios que obedecería y haría lo que Él quisiera. Pero tristemente, cada vez que volvía, encontraba a Pedro, Jacobo y Juan dormidos. Este fue un momento muy difícil para Jesús, pero sus amigos ni siquiera entendían lo que pasaba ni se quedaban despiertos para orar.
La última vez que Jesús los despertó fue porque se acercaba un grupo de personas con palos y espadas. ¿Adivina quién iba guiando a ese grupo? ¡Era Judas! Él estaba guiando a los que venían a arrestar a Jesús.
—¿Cómo sabremos a quién arrestar? — le preguntaron a Judas.
—Jesús es mi maestro. Solo miren, — les dijo Judas. —Yo le daré un beso. Entonces sabrán a cuál hombre arrestar. Y así fue como Judas traicionó a Jesús con un beso.
Los hombres con espadas y palos arrestaron a Jesús y comenzaron a llevárselo. Pedro se enojó mucho. No podía creer que iban a arrestar a Jesús. ¡Jesús nunca había hecho nada malo! Pedro sacó una espada y trató de defender a Jesús. Le cortó la oreja al sirviente de uno de los líderes judíos.
Pero Jesús le dijo a Pedro que dejara de pelear. Por supuesto, si Jesús hubiera querido, podía haber llamado a todo el poder del universo para detener el arresto. Pero Jesús sabía que esto era lo que Dios quería que pasara. Jesús permitió que lo arrestaran sin intentar escapar.
¿Recuerdas cuando Jesús dijo que todos sus seguidores huirían y lo dejarían solo?
Eso fue exactamente lo que pasó. Todos huyeron para no ser arrestados también.
Jesús siempre supo lo que iba a suceder.
Formas de contar la historia:
Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.
Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.
Más formas de contar la historia
https://www.imagenesbiblicasgratis.org/ilustraciones/gethsemane-peter
Preguntas de repaso y reflexión:
Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.
Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.
Repaso:
- ¿Qué hizo Jesús en el jardín de Getsemaní? (Oró)
- ¿Cómo se sentía Jesús mientras oraba? (Lleno de tristeza)
- Tres apóstoles debían estar vigilando mientras Jesús oraba. ¿Qué hicieron en vez de eso? (Se durmieron)
- ¿Quién traicionó a Jesús ante los judíos? (Judas)
- ¿Qué recibió Judas por traicionar a Jesús? (Dinero)
- ¿Quién trató de usar una espada para luchar contra la multitud que arrestó a Jesús?
(Pedro) - ¿Quiénes huyeron cuando arrestaron a Jesús? (Los discípulos de Jesús)
- ¿Por qué Jesús permitió que lo arrestaran? (Porque sabía que era el plan de Dios, y así podría salvar al mundo)
- ¿Qué aprendiste sobre Dios en esta historia?
- ¿Qué aprendiste sobre Jesús en esta historia?
- ¿Qué aprendiste sobre las personas en esta historia?
Reflexión:
- ¿Cómo crees que se veía Jesús mientras oraba? ¿Cómo sonaba Su voz?
- ¿Cómo crees que se sintieron los discípulos cuando Jesús los despertó y se dieron cuenta de que se habían quedado dormidos en vez de orar o vigilar?
- ¿Cómo crees que se sintió Jesús al ver que sus amigos estaban dormidos en lugar de apoyarlo?
- ¿Cómo crees que se sintió Jesús mientras oraba a Dios en el jardín?
- ¿Alguna vez te has sentido tan triste como Jesús en el jardín?
- ¿Con quién hablas tú cuando estás triste?
- Jesús no quería ser arrestado ni crucificado, aunque sabía que era el plan de Dios. ¿Alguna vez has sentido algo así con respecto al plan de Dios?
- Jesús no quería sufrir, pero obedeció a Dios de todas formas. ¿Cuándo has obedecido a Dios, aunque fuera difícil o no quisieras?
- Jesús amaba a sus amigos, los discípulos, pero cuando los necesitó, no lo ayudaron. ¿Alguna vez tú no ayudaste a un amigo? ¿Alguna vez un amigo no te ayudó a ti?
- ¿Cómo es Dios diferente a nuestros amigos o familiares? ¿Por qué Dios nunca nos falla?
- Solo hay una persona que nunca nos deja: Dios. ¿Alguna vez has sentido que Dios estaba cerca de ti? ¿Puedes contarnos más?
- ¿Cómo nos muestra Dios que nos ama y que es nuestro amigo cuando estamos tristes o pasamos por momentos difíciles?
- ¿Hay algo que te pone triste o te da ansiedad? ¿Has orado y hablado con Dios sobre eso? (Sugerencia: toma un tiempo para orar o hablar más sobre la oración.)
Oración
Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.
Sugerencias de canciones:
Actividades y manualidades:
Actividades:
- Si conoces a alguien en tu iglesia que tenga una vida de oración constante, invítalo a visitar el grupo y hablar con los niños sobre la oración.
- Conversen sobre situaciones en las que los niños podrían necesitar valor para ayudar a sus amigos. Realicen una cadena de oración: todos se sientan en círculo y se toman de las manos. Comienza la oración pidiéndole a Dios que te dé valor para hacer algo. Luego aprieta suavemente la mano del niño a tu lado; esa es su señal para orar. Cada niño ora por turno. Puedes cerrar la oración al final.
- Esta lección es una de varias que cuentan la historia de la Muerte, Sepultura y Resurrección de Jesús. Estos eventos a menudo se agrupan o se enseñan juntos y se conocen como “La Semana Santa” o “La Semana de la Pasión.” Si tú o los niños desean explorar esta serie, pueden revisar estas lecciones relacionadas:
Manualidades:
- Cadena de oración: Escriban peticiones de oración específicas en tiras pequeñas de papel rectangular. Grapen los extremos de cada tira para formar los eslabones de una cadena. Conecten todos los eslabones para formar una cadena de peticiones. Los niños pueden llevarla a casa y colgarla en su habitación para recordar por qué orar.
Más ideas para enseñar sobre la oración en La oración en la clase bíblica. - Esta historia es parte de una historia más grande sobre la muerte, sepultura y resurrección de Jesús. Una forma sencilla de contarla es usar huevos de Pascua de plástico, abriéndolos uno a uno. Cada huevo contiene algo relacionado con la historia. Si cuentas esta serie durante varias semanas, puedes usar este método cada vez. ¡Los niños aprenderán muy bien la historia así! Haz clic aquí para aprender cómo hacerlo.














Comentario