Misión: Lecciones Bíblicas

Parábola del siervo que no perdonó

Referencia bíblica: Mateo 18:21-35

Énfasis o Tema sugerido: Dios nos ha perdonado muchísimo. De la misma manera, nosotros debemos perdonar a los demás de corazón.

Versículo para memorizar: “Sean amables y considerados unos con otros, y perdónense como Dios los ha perdonado a través de Cristo.” Efesios 4:32, PDT

Resumen de la historia:

El siervo en esta parábola se sintió feliz cuando su amo no le exigió pagar una deuda de millones de pesos (o soles o cual sea la moneda de tu país). Increíblemente, este mismo siervo fue directamente donde otro siervo y le exigió que le pagara unos pocos pesos que le debía. Cuando el segundo siervo no pudo pagar, el primero lo echó en prisión. Cuando el amo se enteró, se enojó muchísimo. Ahora, el primer siervo fue enviado a prisión. Jesús dijo que nuestro Padre Celestial se sentirá igual con nosotros si no perdonamos a los demás de corazón.

Material de trasfondo:

Esta parábola comienza con la pregunta de Pedro: —¿Cuántas veces debo perdonar a mi hermano cuando peca contra mí? — Pedro no dijo “si” su hermano pecaba contra él, sino “cuando”. Pedro sabía que tarde o temprano, si uno tiene una relación cercana con alguien, esa persona en algún momento lo herirá.

La pregunta no era sobre el pecado. Esta parábola no se trata de permitir que alguien continúe una vida de pecado ignorando su problema. Una persona con adicciones como drogas, apuestas, alcohol, promiscuidad, etc., no será ayudada si simplemente se pasa por alto y se “le perdona” setenta veces siete dejándola seguir tropezando sin ayuda profesional. Esta parábola no se trata del pecado. Esta parábola se trata del perdón.

¿Cómo quieres que Dios te perdone a ti? ¿Quieres que Él te esté recordando tu pecado? ¿Quieres que lleve un registro de cuántas veces le has pedido perdón? No, queremos que Dios nos perdone completamente y nos dé un nuevo comienzo. Así es como debemos perdonar a los demás.

¿Cuánto perdón quieres recibir de Dios? ¿Con qué frecuencia? ¿Quieres que te perdone incluso tu peor pecado? ¿Quieres que te perdone incluso si caes y lo haces otra vez? ¿Cuántas veces? Así y con esa frecuencia es como debemos perdonar a los demás.

El siervo de la parábola de hoy parece ser un administrador. El rey probablemente tenía varios administradores encargados de diferentes aspectos de su reino. Uno podría haber estado a cargo de los barcos y otro de la agricultura. El administrador tenía a su cargo dinero y siervos responsables de generar ganancias para el rey.

Es posible que el rey hubiera dejado que los siervos trabajaran sin supervisión por un tiempo. Finalmente, llegó el momento de hacer una auditoría. El rey quería ver la situación financiera y asegurarse de que todo el dinero estuviera donde debía estar. Descubrió que un administrador le debía diez mil talentos. ¡Esta era una deuda enorme! El salario promedio por día era de un denario. Había 3,000 denarios en un talento.

Jesús probablemente usó esta cantidad tan grande para enfatizar que el siervo nunca podría pagar esta deuda. Incluso uno se preguntaría cómo pudo malgastar tanto dinero. En cualquier caso, el rey probablemente ni siquiera recuperaría sus pérdidas vendiendo al hombre y a su familia como esclavos. Perdonar la deuda fue un acto increíble de misericordia.

Los 100 denarios que le debía el otro siervo era una deuda mucho más manejable. Aun así, era una cantidad importante (100 días de salario), pero seguramente se podía haber pagado si el siervo hubiese tenido paciencia. En lugar de eso, hizo exactamente lo que había rogado al rey que no hiciera: echó al hombre a la cárcel. El juicio vino sobre el siervo que no perdonó, por lo que hizo.

Los niños a menudo son mucho mejores en perdonar que los adultos. Ellos realmente perdonan y olvidan. No guardan rencor. Es probable que les cueste pensar en ejemplos de perdón porque ya se les ha olvidado. Ellos verdaderamente perdonan “de corazón” (Mateo 18:35).

Otras Escrituras sobre el perdón: Mateo 6:12-15; Efesios 4:32.

Cómo introducir la historia:

Reúne catálogos de ventas, periódicos o folletos de ofertas. Proporciona a los niños estos materiales, además de pegamento o cinta adhesiva, papel de colores y marcadores. Da las siguientes instrucciones:

  1. Busca una imagen de al menos un artículo económico que te gustaría comprar por menos de cinco dólares. Recorta la imagen y pégala en tu hoja de papel.
  2. Busca una imagen de al menos un artículo muy costoso, algo que te gustaría tener pero que no puedes pagar (por ejemplo, un equipo de sonido o una motocicleta). Recorta esa imagen y pégala en tu hoja también. Escribe el precio debajo de la imagen.

Hablen sobre cómo sería tener esos artículos y luego prestárselos a un amigo.
Si el amigo los rompiera, ¿sería fácil perdonarlo?
¿Sería más fácil perdonar al amigo que rompió el objeto pequeño o al que rompió el objeto grande?

Hoy vamos a aprender sobre una parábola que contó Jesús. Él contó una historia sencilla para que las personas pudieran entender una lección muy importante sobre el perdón.

La historia:

Pedro, uno de los apóstoles de Jesús, se acercó a Él y le hizo una pregunta:
—Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que me hace algo malo?

Jesús sabía que siempre debemos perdonar a alguien si está arrepentido por lo que ha hecho. En lugar de decir “siempre”, Jesús dijo:
—Pedro, debes perdonar a alguien setenta y siete veces.  (Algunas versiones de la Biblia dicen “setenta veces siete.”)

Entonces Jesús le contó a Pedro una parábola para ayudarle a entender lo importante que es perdonar a alguien cuando está arrepentido. Una parábola es una historia sencilla que tiene un significado muy importante. Esta es la parábola de Jesús:

Había una vez un rey muy rico. Tenía muchos siervos que trabajaban para él. Algunos de los siervos estaban encargados de grandes cantidades de dinero que pertenecía al rey. También estaban a cargo de otros siervos.

El rey decidió revisar si uno de sus siervos estaba manejando bien el dinero. Cuando el rey revisó los libros, descubrió que su siervo no había pagado las cuentas, sino que había usado el dinero para él mismo. ¡No era una pequeña cantidad! El siervo había tomado millones y millones de pesos. Había tomado tanto dinero que nunca podría devolverlo. Este hombre tenía una deuda enorme.

Al principio, el rey pensó que la única forma de recuperar su dinero era vender al siervo y a toda su familia como esclavos. El siervo se puso muy triste. Su esposa y sus hijos tendrían que irse a vivir a diferentes lugares. Tal vez nunca se volverían a ver. El siervo le rogó al rey que lo perdonara por lo que había hecho. Le rogó y le rogó que no vendiera a su familia como esclavos.

El rey sintió compasión por el siervo. Decidió perdonarle la deuda de millones y millones de pesos. Incluso le dijo al siervo que no tendría que pagar nada.

¿Crees que el siervo estaba feliz? ¿Crees que estaba tan feliz que trató a todos con amabilidad ese día?
No. No fue así.

Cuando el siervo salió de donde estaba el rey, se encontró con otro siervo que le debía dinero. Pero este segundo siervo solo le debía unos pocos pesos. ¡Una deuda muy pequeña! Aunque el rey había sido muy bueno con él, este siervo agarró al otro por el cuello y comenzó a ahorcarlo.

Después lo echó a la cárcel y le dijo que tendría que quedarse allí hasta que pudiera pagarle esos pocos pesos.

Algunos de los otros siervos escucharon lo que había pasado y fueron a contarle al rey.
¿Qué crees que pensó el rey? Él había perdonado una deuda enorme, pero este siervo no pudo perdonar una deuda pequeñita.

El rey se enojó mucho y mandó al siervo a la cárcel. Tendría que quedarse allí hasta que pagara todo lo que debía.

¿Crees que Pedro entendió la parábola que Jesús le contó sobre el perdón? La parábola significa que Dios nos ha perdonado por todo lo malo que hemos hecho contra Él. ¡Nos ha perdonado una deuda enorme! Ahora, Él quiere que perdonemos a las personas cuando están arrepentidas por las cosas malas que nos hacen. Dios nos perdonó una deuda grande, como el rey en la parábola, y nosotros debemos perdonar a los demás por sus pequeñas deudas contra nosotros.
Eso es lo que el siervo de la parábola debería haber hecho.

Formas de contar la historia:

Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.

Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.

Más formas de contar la historia

inicio

Preguntas de repaso y reflexión:

Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.

Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.

Repaso:

  • ¿Cuántas veces dijo Jesús que debemos perdonar a alguien cuando peca contra nosotros? (Setenta y siete veces —o como dicen otras versiones, setenta veces siete—, es decir, una y otra vez)
  • En la parábola, ¿qué hizo el siervo cuando el rey dijo que vendería todo lo que tenía? (Se arrodilló y le rogó al rey que tuviera paciencia con él)
  • ¿Qué hizo el rey después de que el siervo le rogó? (Le perdonó la deuda y le dijo que no tenía que pagar nada)
  • En la parábola del siervo que no perdonó, el rey perdonó a su siervo una gran deuda. Luego el siervo encontró a otro que le debía poco dinero. ¿Perdonó el siervo esa pequeña deuda? (No, lo intentó ahorcar y lo echó en la cárcel)
  • ¿Por qué el rey se enojó con el siervo que no perdonó? (Porque el rey le había perdonado una deuda enorme, y lo mínimo que podía hacer el siervo era perdonar a otro una deuda pequeña)
  • ¿Qué hizo el rey con el siervo que no perdonó, cuando se enteró de que no perdonó a su compañero? (Lo mandó a la cárcel hasta que pagara todo lo que debía)
  • ¿Qué es el perdón?

Reflexión:

  • ¿Qué te llama la atención o te hace pensar en esta historia?
  • ¿Cómo crees que se sintió el siervo cuando escuchó que su esposa y sus hijos serían vendidos?
  • ¿Cómo crees que se sintió el siervo cuando el rey lo perdonó y le dijo que no tenía que pagar el dinero?
  • ¿Por qué crees que el siervo no perdonó a la persona que le debía un poco de dinero?
  • ¿Por qué es importante perdonar a las personas, incluso a nosotros mismos?
  • ¿Qué nos enseñó esta parábola sobre el perdón?
  • ¿Quién te ha perdonado a ti?
  • ¿Perdonar a alguien significa que sus acciones o palabras malas están bien?
    (No. Lo que hicieron sigue siendo incorrecto, y está bien sentirse herido. Pero debemos perdonarlos y entregar nuestro dolor a Dios, dejando que Él cuide nuestro corazón)
  • A veces es difícil perdonar a alguien. ¿Por qué puede ser difícil?
  • ¿Qué podemos hacer cuando nos cuesta perdonar a alguien?
    (Sugerencia: orar y pedirle a Dios que cambie nuestro corazón, saber que a Dios le importa cuando estamos heridos, y recordar que Él es el mejor juez)

Oración

Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.

Actividades y manualidades:

Actividades:

  • Esta historia es excelente para representarla con dramatización. Si tienes pocos niños, divide la parábola en cuatro escenas y deja que todos actúen una escena a la vez. Con un grupo más grande, asigna un grupo de niños a cada escena:
  • Una forma divertida de contar esta historia es hacer que el siervo cuente la historia desde su punto de vista. Usa una caja de cartón grande (como las de refrigeradores) para hacer una “prisión”. El siervo puede sentarse dentro y contar lo que le pasó. Asegúrate de explicar que esto no fue un hecho real, sino una parábola que contó Jesús.
  • Haz que los niños busquen canciones en el himnario de la iglesia que hablen sobre el perdón.
  • Antes de comenzar, escribe situaciones en tarjetas. Pide a los niños que saquen una tarjeta y representen la situación, actuándola con o sin perdón. Los demás niños deben adivinar cuál versión representaron. Funciona mejor si los niños están en grupos de dos o tres.
  • Práctica de perdón: Esto requiere imaginación y dramatización. Como maestra, puedes comenzar pidiendo perdón a un niño por algo inventado, y luego pedirle que diga: “Te perdono”. Después, todos pueden aplaudir o decir “¡buen trabajo!”. Usa situaciones apropiadas para su edad. Aquí algunos ejemplos:

Manualidades:

  • Haz un cartel con las palabras del versículo para memorizar. Intenta usar algo diferente, como brillantina o pintura.

Otros recursos en línea:

Esta lección en inglés: Parable of an Unforgiving Servant

inicio

Comentario