Misión: Lecciones Bíblicas

El fruto de Espíritu

Referencia bíblica: Gálatas 5:16-26

Énfasis o Tema sugerido: El Espíritu Santo nos ayuda a cambiar y vivir una vida piadosa.

Versículo para memorizar: «En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No existe ninguna ley en contra de esas cosas.» Gálatas 5:22-23, PDT

Resumen de la historia:

Uno de los temas que Pablo trató en su carta a las iglesias de Galacia fue la comparación entre vivir según nuestro «yo pecador» y vivir «por el Espíritu». Si una persona vive según sus deseos egoístas, el resultado es una vida de pecado. El pecado es el fruto. En contraste, cuando los cristianos permiten que el Espíritu Santo controle sus vidas, harán las cosas buenas que agradan al Espíritu Santo y a Dios. Ese es el fruto del Espíritu.

Material de trasfondo:

Es fácil dejarnos llevar por las ayudas visuales en este tema. Como maestras de niños, pensamos de inmediato en manualidades, canciones y actividades divertidas con frutas. Estas son útiles y divertidas, pero primero debemos reflexionar sobre lo que significa realmente el «fruto del Espíritu» para nosotros y los niños.

No es la primera vez que la Biblia habla sobre árboles y frutas. En el Jardín del Edén había un árbol con fruto. A diferencia de los demás árboles, Adán y Eva no podían comer de ese. Ese árbol representaba la elección entre el bien y el mal. Dios les había dado todo lo bueno que necesitaban. Él sabía que no estaban preparados para enfrentar el mal, así que les dijo que no comieran de ese árbol. Pero lo hicieron.

  • Génesis 2:8-9 Dios plantó el árbol del conocimiento del bien y del mal.
  • Génesis 2:15-17 Dios le dijo a Adán que podía comer de todos los árboles, menos de uno. Si comía de ese, moriría.
  • Génesis 3:1-24 Satanás tentó a Adán y Eva, y comieron del árbol. Esto trajo el mal al jardín y significó que fueron expulsados del lugar perfecto que Dios había creado. El resto de la Biblia trata sobre cómo Dios resolvió el problema del mal y la muerte.

Eso fue al principio. Pasaron siglos antes de que la respuesta final al maligno y la muerte llegó en la forma de Jesús:

«Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo único para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.» Juan 3:16, PDT

En Gálatas, Pablo habla sobre la libertad que tenemos gracias a Cristo. Al igual que Adán y Eva, tenemos una elección que hacer con respecto al fruto. En el caso del fruto del Espíritu, nosotros somos el árbol. Las personas a nuestro alrededor se beneficiarán o serán lastimadas por el fruto que producimos con nuestra vida.

Elegir hacer lo que YO quiero:
Si siempre elegimos hacer lo que queremos (deseos egoístas), nuestro árbol produce mal fruto, como impureza, vida desordenada, odio, peleas, celos, ira y egoísmo. Este tipo de árbol no ayuda a nadie.

Elegir hacer lo que el ESPÍRITU SANTO quiere:
Vivir en el Espíritu significa confiar en Dios y obedecerlo, en lugar de pensar solo en nosotros. El fruto que se produce es bueno porque el Espíritu Santo vive en ese árbol. El fruto del Espíritu de Dios es amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio.

Jesús usó la metáfora del árbol con fruto en varias ocasiones. Dijo que las personas son «conocidas por su fruto.» Los fariseos decían seguir a Dios, pero sus palabras y acciones mostraban lo contrario: producían mal fruto. Lee lo que dijo Jesús en Lucas 6:43-45; Mateo 7:15-20 y Mateo 12:30-37.

Los niños, especialmente los más pequeños, tal vez no comprendan todos los símbolos, pero sí pueden entender que tenemos decisiones que tomar. Vivir a la manera de Dios y del Espíritu Santo es una vida que refleja a Dios y bendice a los demás.

Cómo introducir la historia:

Lleva una manzana (u otra fruta) a la clase hoy. Habla sobre cómo la manzana crece en un árbol. Córtala y deja que los niños vean la semilla dentro. Pregúntales qué pasaría si plantaras la semilla. “Crecerá un árbol. Cuando crezca lo suficiente, tendrá brotes y después flores. ¿Qué pasa luego? ¿Creen que van a crecer limones en ese árbol? ¡Claro que no! Si siembras semillas de manzana, crecerán manzanas.”Puedes hacer lo mismo con otras frutas y luego comerlas juntos.


“¿Saben qué siembra Dios dentro de un cristiano cuando se bautiza? … ¡El Espíritu Santo! Si siembras una semilla de manzana, crecerá fruto de manzana. Si el Espíritu está dentro de ti, ¿qué tipo de fruto se produce? … ¡El Fruto del Espíritu! Vamos a leer nuestras Biblias para descubrir cómo es ese fruto…”

La historia:

(Muestra una imagen de un árbol sin fruto)
Un árbol saludable tiene raíces, un tronco y hojas. Cada parte es importante. Las raíces toman los nutrientes del suelo para alimentar al árbol y hacerlo crecer. También ayudan al árbol a mantenerse firme y no caerse. Las hojas recogen la luz del sol y la lluvia para que el árbol esté sano.

Ahora que has visto las raíces, el tronco y las hojas, ¿puedes adivinar qué tipo de árbol es este? Es difícil saberlo, ¿verdad? Te daré una pista para ayudarte.

(Muestra una imagen de un árbol con manzanas)
Ahora, ¿puedes adivinar qué tipo de árbol es? ¡Claro que sí! Es un manzano. Es mucho más fácil saber qué tipo de árbol es cuando podemos ver el fruto, ¿verdad? El fruto es otra parte muy importante de un árbol.

Jesús dijo que las personas son como los árboles, y que sus palabras y acciones son como el fruto. De la misma manera que se reconoce un árbol por su fruto, también se puede conocer a una persona por cómo habla y actúa.

En el libro de Gálatas, leemos que una persona que no sigue a Dios y solo piensa en sí misma es como un árbol malo que produce mal fruto. El tipo de fruto que produce una vida pecaminosa incluye palabras, acciones y pensamientos malos, como vida desordenada, ira, celos, egoísmo, borracheras y muchas otras cosas malas.

Y si tú fueras un árbol, ¿ese es el tipo de fruto que querrías tener?

Pero hay otro tipo de árbol y otro tipo de fruto. El Espíritu de Dios vive dentro de las personas que pertenecen a Jesús. Si una persona vive su vida según el Espíritu, entonces esa persona es como un árbol que produce buen fruto. Este buen fruto se llama el «fruto del Espíritu.» Nuestras buenas palabras, acciones y pensamientos son el fruto que muestra qué clase de árbol somos.

El Espíritu Santo que vive dentro de un cristiano es bueno, y el fruto del Espíritu también es bueno. Vamos a aprender qué tipo de fruto produce el Espíritu Santo.

El fruto del Espíritu es…

  • Amor
    Amar a alguien es preocuparse profundamente por esa persona y querer lo mejor para ella.
  • Gozo
    l gozo es más que estar feliz cuando algo bueno pasa. Es un buen sentimiento profundo porque confiamos en Dios tanto en los momentos buenos como en los difíciles.
  • Paz
    La paz es sentirnos tranquilos y seguros porque sabemos que Dios controla el mundo.
  • Paciencia
    La paciencia es esperar nuestro turno. Es no enojarnos ni rendirnos, aunque algo tome mucho tiempo.

Y el fruto del Espíritu también es…

  • Amabilidad
    La amabilidad es pensar en lo que otros necesitan y luego ayudarles con eso.
  • Bondad
    Dios es santo y bueno, y siempre hace lo correcto. Para los cristianos, la bondad significa tratar de seguir el ejemplo de Dios en estas cosas.
  • Fidelidad
    La fidelidad es ser leal y digno de confianza. Significa permanecer firmes con algo o alguien y no rendirse demasiado pronto.

Y por último, el fruto del Espíritu es…

  • Mansedumbre
    Ser manso significa no ser áspero ni grosero. Significa ser cuidadoso y respetuoso con los demás.
  • Dominio propio
    Finalmente, el dominio propio es no perder el control ni insistir siempre en hacer las cosas a nuestra manera. Es esperar nuestro turno y pensar en las necesidades de los demás antes que en las nuestras.

Entonces, ¿qué tipo de árbol serás tú?
¿Vas a elegir vivir solo para ti y producir mal fruto que lastima a ti y a los demás?
¿O vas a elegir vivir según el Espíritu Santo y producir el fruto del Espíritu, que bendice tu vida y la de quienes te rodean?

La decisión es tuya.

Formas de contar la historia:

Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.

Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.

Más formas de contar la historia

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Preguntas de repaso y reflexión:

Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.

Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.

Repaso:

  •  ¿Qué siembra Dios dentro de un cristiano en el bautismo? (El Espíritu Santo)
  • ¿Qué tipo de fruto debe producirse en la vida de un cristiano? (El fruto del Espíritu)
  • Menciona algunas formas en que puede comportarse una persona que no tiene el Espíritu Santo en su vida (enojo, celos, egoísmo, decir palabras feas, etc.)
  • Menciona algunos de los frutos del Espíritu (Amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio)
  • ¿Qué te muestra esta historia sobre Dios o el Espíritu Santo?
  • ¿Qué te muestra esta historia sobre las personas?

Reflexión:

  •  ¿Qué pregunta tienes sobre el fruto del Espíritu?
  • ¿Conoces a alguien que tenga muchos de los frutos del Espíritu? ¿Esa persona sigue a Jesús?
  • ¡Dios es todos estos frutos del Espíritu! Él es gozoso, lleno de paz, paciente, etc. Cuando tenemos estos frutos, significa que el Espíritu Santo nos está ayudando a parecernos más a Dios. ¿Te sorprende que Dios quiera que nos parezcamos a Él? ¿Por qué sí o por qué no?
  • ¿Por qué crees que los frutos del Espíritu son tan buenos y amorosos? ¿Por qué Dios produce este tipo de fruto en nosotros cuando lo seguimos?
  • ¿Cuánto tiempo puede tomar para que alguien produzca el fruto del Espíritu en su vida y corazón? (Esto puede llevar a una conversación sobre cómo Dios puede cambiarnos de inmediato o con el tiempo)
  • ¿Qué puede ayudar a alguien que sigue a Dios a producir estos frutos del Espíritu? (Ej.: pasar tiempo con Dios, orar, leer la Biblia, pedirle a Dios que produzca el fruto en ti, servir a otros, etc.)
  • ¿Por qué hay personas que no tienen estos frutos del Espíritu, sino que tienen enojo, celos, violencia, egoísmo, maneras de vivir pecaminosas, etc.?
  • ¿Cuál de los frutos del Espíritu admiras más?

Oración

Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.

Actividades y manualidades:

Actividades:

  • Discusión grupal: Dependiendo de tu situación, esta discusión puede completarse en menos tiempo o durar todo el tiempo que estén juntos.
    Lean Gálatas 5:16-18 juntos y luego dibujen o pidan a los niños que dibujen dos árboles. En cada dibujo, incluyan raíces, ramas y hojas.
    • Raíces:
      • Árbol Uno: Escribe palabras o frases en las raíces que representen deseos egoístas (Quiero hacerlo a mi manera, No me importa lo que pienses, No me gusta leer la Biblia, Se siente bien hacer cosas malas, etc.).
      • Árbol Dos: Escribe palabras o frases en las raíces que representen a Dios y al Espíritu (Quiero hacer feliz a Dios; El camino de Dios es más difícil, pero lo elijo; Dios me ayudará; la oración me da fuerza, etc.).
    • Fruto:
      • Árbol Uno: Lean o parafraseen Gálatas 5:19-21 juntos. En las ramas del primer árbol, escriban qué tipo de fruto se produce en un árbol alimentado por deseos egoístas (impureza, egoísmo, enojo, etc.). Considera la edad y madurez de los niños al elegir qué frutos escribir.
      • Árbol Dos: Lean Gálatas 5:22-23 juntos. En las ramas del segundo árbol, escriban y hablen sobre los frutos del Espíritu.
    • Tiempo de compromiso:
      • Lean Gálatas 5:24-26 juntos. Pide a los niños que escriban sus nombres en el tronco del árbol que desean ser.
  • Prueben diferentes tipos de fruta. Para divertirse, puedes vendar los ojos a un niño y dejar que pruebe un pedazo de fruta e intente adivinar qué sabor tiene. Repítelo con varios niños usando frutas diferentes.
  • Escribe el nombre de una fruta en el borde de una hoja de papel y pide a los niños que piensen en atributos y comportamientos piadosos que comiencen con cada letra de esa fruta. Por ejemplo: Pera: P-paciencia, E-entusiasmo por estudiar la Biblia, R-respeto, A-amor.

Manualidades:

  • Usa pintura témpera para hacer impresiones de frutas.
  • Pinta o dibuja imágenes de frutas.
  • Haz un móvil con imágenes de frutas. Recórtalas de periódicos y pégalas en cartón rígido, o dibújalas tú mismo. Escribe un fruto del Espíritu en cada una.
  • Haz un collage de diferentes tipos de semillas con imágenes de los frutos que producen.

Otros recursos en línea:

Esta lección en inglés: Fruit of the Spirit

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