
Referencia bíblica: Lucas 4:14-30
Énfasis o Tema sugerido: Anima a aquellos que predican la Palabra de Dios.
Versículo para memorizar: El que está aprendiendo el mensaje de Dios debe compartir lo que tiene con el que le está enseñando. Gálatas 6:6, PDT
Resumen de la historia:
Por primera vez en su ministerio, Jesús predicó en la sinagoga de su pueblo. Al principio, los oyentes quedaron impresionados con el mensaje de Jesús. Sin embargo, cuando comenzaron a estar en desacuerdo con sus palabras, se enojaron y trataron de arrojarlo por un precipicio. A pesar de que toda la multitud intentó matarlo, Jesús milagrosamente pasó en medio de ellos y se fue. Compartir la Palabra de Dios es importante, pero no todos estarán felices de escucharla.
Material de trasfondo:
Jesús comenzó a ganar popularidad a medida que predicaba cada vez más. Un día de reposo, fue invitado a hablar en la sinagoga de Nazaret. Aunque había nacido en Belén, creció en Nazaret. Este era su pueblo. La gente que lo había visto crecer seguramente se sentía orgullosa de que un predicador tan famoso hubiera salido de su ciudad. Era costumbre que los maestros visitantes hablaran a la congregación si los líderes de la sinagoga los invitaban especialmente.
Observa en el versículo 16 que era costumbre de Jesús asistir a la sinagoga cada día de reposo. Este es un mensaje importante que los niños pueden relacionar con su propia vida.
Jesús leyó del libro de Isaías. La costumbre era leer en hebreo y luego él, u otra persona, lo parafraseaba en arameo, el idioma común de Palestina en tiempos de Jesús. Los rollos probablemente se guardaban en un lugar especial dentro de la sinagoga y eran entregados al lector por un asistente especial. El pasaje que Jesús leyó sobre el Mesías (Isaías 61:1-2) pudo haber sido uno que él eligió leer o pudo haber sido el pasaje asignado para ese día.
Este versículo habla del ministerio del Mesías, que incluye la predicación y la sanación, satisfaciendo todas las necesidades humanas. Jesús estaba proclamando la liberación del pecado y de toda forma de quebrantamiento en la vida humana. Estaba anunciando un tiempo en el que Dios restauraría todas las cosas y haría justicia.
“El Señor DIOS ha puesto su Espíritu en mí porque el SEÑOR me ungió con aceite para anunciar las buenas noticias a los pobres.
Me ha enviado a sanar a los afligidos, a anunciar liberación a los prisioneros y libertad a los presos.
Me eligió para anunciar el año en que el SEÑOR se mostrará favorable y el día en que nuestro Dios se vengará.
Me eligió también para consolar a todos los que están tristes,”
Isaías 61:1-2, PDT
Era costumbre ponerse de pie para leer las Escrituras, pero sentarse para enseñar.
En los versículos 26-27, Jesús se refiere a 1 Reyes 17:1-15 y 2 Reyes 5:1-14, donde se menciona a gentiles a quienes Dios ayudó. Jesús estaba diciendo que cuando Israel rechazó a los mensajeros de Dios, Él envió su mensaje de redención a los gentiles. Y lo mismo ocurriría si rechazaban a Jesús. El mensaje de Dios y su obra de liberación (redención) eran para todas las personas.
Fue en este momento cuando la gente de Nazaret se enfureció tanto con el mensaje de Jesús que intentaron llevarlo a un precipicio para arrojarlo.
El versículo 30 no dice si Jesús escapó de manera milagrosa o si simplemente pudo atravesar la multitud debido a su autoridad y presencia. En cualquier caso, la hora de su muerte aún no había llegado (Juan 7:30).
Cómo introducir la historia:
Si es posible, consigue algunas imágenes de personas predicando. Muéstraselas a los niños y hablen sobre cómo debe sentirse alguien al ponerse de pie frente a una multitud para hablar. Comparte tus propias experiencias de dar discursos y pide a los niños que compartan las suyas.
«En la lección de hoy, hablaremos sobre un momento en el que Jesús predicó en la ciudad de Nazaret.»
La historia:
Jesús viajaba a muchos lugares para hablarle a la gente acerca de Dios. Después de un tiempo, decidió regresar a la ciudad de Nazaret. Nazaret era el pueblo donde Jesús había crecido. Allí vivían sus antiguos amigos y maestros.
La gente de Nazaret ya había escuchado sobre Jesús. Sabían que era un predicador y que muchas personas lo admiraban. Estaban orgullosos de que Jesús fuera de su ciudad. Tal vez haría un milagro en Nazaret.
Jesús llegó a Nazaret en el día de reposo, el día de adoración. ¿Adivinen qué hizo Jesús? ¿Creen que fue a jugar deportes? ¿Creen que se quedó durmiendo o que fue a la playa? ¡No, por supuesto que no! Jesús hizo lo mismo que hacía cada día de reposo: fue a la sinagoga a adorar a Dios.
Los líderes de la sinagoga estaban tan felices de ver a Jesús que le pidieron que leyera un pasaje de las Escrituras y luego predicara sobre él.
Jesús se puso de pie y tomó el rollo donde estaba escrita la Palabra de Dios. Desenrolló el pergamino y leyó de él. Luego, se sentó y comenzó a predicar.
Los judíos de la sinagoga estaban bien contentos con lo que estaba predicando Jesús. Estaban contentos de que Jesús fuera un judío como ellos. Incluso algunos pensaban que los judíos eran mejores personas que cualquier otra nacionalidad. Pero entonces Jesús dijo algo que no les gustó. Dijo que Dios ama a todo el mundo. Dios ama a los judíos, pero Dios también ama a las personas que no son judíos. Dios quiere que todos aprendan sobre Él.
Los judíos se enfurecieron. No querían que nadie más salvo los judíos escuchara sobre Dios. Aunque Jesús estaba predicando la verdad, la gente se enojó con él.
La multitud empezó a empujar a Jesús diciéndole que tenía que salir de allí. Lo arrastraron hasta un precipicio. Jesús no tenía dónde ir, ¡parecía que lo iban a tirar del precipicio!
Pero entonces sucedió algo asombroso. La Biblia dice que Jesús “pasó por en medio de todos y siguió su camino.”
¿Cómo lo hizo? ¿Cómo podía pasar por medio de una multitud que estaba intentando tirarlo de un precipicio? Lo podía hacer porque Jesús es el Hijo de Dios. Tiene el poder de Dios. ¡Puede hacer cualquier cosa!
Jesús no se arrepentía de predicar lo que Dios quería que predicara. Lo hacía aún si la gente no le gustaba.
Formas de contar la historia:
Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.
Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.
Más formas de contar la historia
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Preguntas de repaso y reflexión:
Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.
Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.
Repaso:
- ¿Con qué poder viajó Jesús a Galilea? (Con el poder del Espíritu Santo)
- ¿En qué ciudad predicó Jesús un sermón en la sinagoga? (Nazaret)
- ¿Cuál era el mensaje del pasaje de Isaías que Jesús leyó? (Dios envió un Salvador para sanar al mundo y mostrar su amor a las personas)
- ¿Al principio, a la multitud en la sinagoga de Nazaret le gustó el sermón de Jesús? (Sí)
- ¿Qué intentó hacer la multitud de Nazaret cuando no les gustó lo que Jesús dijo en su sermón? (Intentaron arrojarlo por un precipicio)
- ¿Qué le pasó a Jesús al final? (Caminó en medio de la multitud y se fue)
- ¿Qué aprendiste sobre Jesús en esta historia?
- ¿Qué aprendiste sobre el Espíritu Santo en esta historia?
Reflexión:
- ¿Cómo crees que se sintió Jesús cuando la gente intentó arrojarlo por el precipicio?
- ¿Cómo crees que Jesús pudo escapar de la multitud?
- ¿Por qué crees que a la gente no le gustó lo que Jesús dijo?
- ¿Alguna vez has tenido que ser valiente y decir algo importante, aunque sabías que a alguien no le gustaría?
- ¿Por qué crees que Jesús les dio este mensaje a las personas?
- ¿A quién crees que te pareces más en esta historia?
- ¿Qué partes de la Biblia disfrutas escuchar o leer?
- ¿Por qué crees que Dios quería que supiéramos que el poder del Espíritu Santo estaba con Jesús en esta historia?
- ¿Conoces a alguien que lea la Biblia?
- ¿Quién conoces que podría enseñarte más sobre la Biblia?
Oración
Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.
Sugerencias de canciones:
Actividades y manualidades:
Actividades:
- Invita a un predicador para que visite la reunión y cuente sobre su trabajo. También podría dar un recorrido por su oficina o biblioteca.
- Haz un regalo para alguien que predique la Palabra de Dios. Preséntenlo al final de la sesión o colóquenlo en el púlpito.
- Habla sobre las cosas especiales que la familia de un predicador hace para apoyarlo:
- Su esposa lo anima, lo alimenta, remienda su ropa y cuida de los niños mientras él predica.
- A veces los niños no lo tienen en casa porque él está predicando o ayudando a alguien.
- Escribe tarjetas de agradecimiento para la familia del predicador.
- Después de la lección, deja que los niños tomen turnos para ponerse detrás del púlpito y «predicar un sermón» sobre la lección de hoy. También pueden hacer una obra de teatro con títeres y dejar que los títeres «prediquen».
- Los niños mayores pueden aprender a tomar notas durante un sermón. Proporciónales papel para hacerlo durante la adoración.
Manualidades:
- Haz un pergamino y escribe algo sobre la lección de hoy.













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