Misión: Lecciones Bíblicas

Desayuno en la orilla del mar

Referencia bíblica: Juan 21:1-17

Énfasis o Tema sugerido: Jesús nos perdona y nos ayuda a seguirlo.

Versículo para memorizar: “…pero si confesamos nuestros pecados, Dios nos perdonará. Él es fiel y justo para limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9, PDT

Resumen de la historia:

Después de la resurrección, Jesús se apareció a muchas personas. Una de esas veces fue a Pedro y a algunos otros discípulos que habían pasado una noche pescando pero sin éxito. Jesús les indicó que echaran la red al otro lado del bote, y como resultado obtuvieron una pesca milagrosa.

Jesús preparó el desayuno para estos seguidores en la playa, y luego le dio a Pedro una nueva oportunidad para seguirlo y cuidar de los demás en el futuro. Pedro había negado a Jesús anteriormente, pero ahora Jesús le dice: ‹‹apacienta mis ovejas».

Material de trasfondo:

Los niños recordarán que Pedro negó a Jesús. Tal vez se sientan tristes por Pedro. Él quería defender a Jesús con todas sus fuerzas, pero realmente lo decepcionó cuando lo negó. La historia de hoy es especial porque muestra que Jesús aún podía ser amigo de Pedro, a pesar de que él había fallado. Jesús pudo perdonar a Pedro, y también puede perdonarnos a nosotros.

Toda esta historia es similar a la primera vez que Jesús llamó a los pescadores a seguirlo y a convertirse en pescadores de hombres (Lucas 5:1-11). Tanto en ese momento como ahora, los apóstoles habían pasado toda la noche en el lago sin pescar nada. Nuevamente, Jesús los guía a una pesca abundante.

El mar de Tiberíades era otro nombre para el mar de Galilea. Era un lago hermoso, ubicado a casi 200 metros bajo el nivel del mar. Medía 22.5 kilómetros de largo y 10 kilómetros de ancho. La parte superior del río Jordán desembocaba en él.

Era común que los pescadores de esa época pescaran de noche. A medida que las aguas se enfriaban, los peces subían a la superficie. Los pescadores también usaban antorchas o lámparas para atraer a los peces a la superficie, de modo que pudieran sacar las redes y atraparlos. Usaban una red grande con pesas que se lanzaba desde el bote y luego se arrastraba hacia la orilla. A veces, dos botes extendían la red entre ellos. En este caso, pescaron toda la noche, pero no atraparon nada.

¿Me amas?

El número tres es significativo entre Jesús y Pedro. Antes de que lo arrestaran, Jesús le dijo a Pedro que lo negaría tres veces (Juan 13:36-38). En ese momento, Pedro se sorprendió de que Jesús pensara que podría suceder tal cosa. Más tarde, vemos que fue exactamente lo que ocurrió. Pedro negó a Jesús tres veces diferentes (Juan 18:15-27).

Ahora, cuando Jesús le hace estas tres preguntas a Pedro en la playa, tal vez Pedro recordaba lo mal que se había sentido al fallarle a Jesús en Su momento de necesidad. Al saber que había decepcionado tanto a Jesús, quizás Pedro no se sintiera digno de recibir un amor ágape.

Se ha hablado mucho sobre las tres preguntas que Jesús le hizo. En español parecen repetitivas, pero no lo son en el idioma original. La conversación probablemente ocurrió en arameo, y el relato fue escrito en griego. Se usaron diferentes palabras para lo que en español se traduce como “amor”.

  • Ágape – Esta es la palabra que Jesús usó las dos primeras veces. El término griego “ágape” se refiere a un amor divino que implica un compromiso de querer lo mejor para otra persona.
  • Fileo – Esta es la palabra que Pedro usó cada vez que respondió a la pregunta de Jesús. Se refiere a un cariño o amor emocional, como el amor entre amigos.

Jesús le estaba preguntando a Pedro si lo amaba con un amor ágape, pero Pedro solo podía comprometerse con un amor fileo.

Finalmente, en la tercera ocasión, Jesús cambió la palabra en la pregunta. Le preguntó a Pedro si lo amaba con cariño de amigo, y Pedro respondió que sí.

Jesús le dio esta gracia a Pedro, permitiéndole expresar su amor en la mejor forma que podía. Antes de la crucifixión, Pedro hacía declaraciones atrevidas sobre su lealtad a Jesús. Este nuevo Pedro ahora es más humilde y cuidadoso con lo que dice, eligiendo palabras que pueda cumplir.

Todos los líderes cristianos son llamados a “apacentar las ovejas” o cuidar de las personas a quienes lideran (1 Pedro 5:1-4; Hebreos 13:7). Pedro no es el único. Tal vez Jesús sabía que Pedro necesitaba una afirmación especial después de haberlo negado. Tal vez quería que los demás escucharan que Él aceptaba a Pedro.

Sea cual sea el caso, sabemos que Pedro llegó a ser un líder y anciano en la iglesia primitiva. Años más tarde, cuando escribe sus cartas, Pedro parece estar recordando este momento.

“Tengo algo que decirles a sus ancianos líderes: Yo mismo soy un anciano, soy testigo de los sufrimientos de Cristo y compartiré la gloria que nos será revelada.  Les ruego que cuiden el rebaño[a] de Dios que ha sido puesto bajo su responsabilidad, y no lo hagan por obligación, sino de buena voluntad, como Dios quiere. Háganlo con entusiasmo y no por ganar dinero.  No sean crueles con los que están a su cargo. Más bien, sean un buen ejemplo para ellos.  Así, cuando venga nuestro gran Pastor, recibirán una corona gloriosa que nunca perderá su valor.” 1 Pedro 5:1-4, PDT

Cómo introducir la historia:

Pide a los niños que te digan todos los diferentes lugares donde han comido desayuno (en la mesa de casa, acampando, en la cama, en el auto, en un bote, etc.). Pregúntales qué tipos de alimentos han comido para desayunar. Comparte algunas historias tuyas también. “En la historia de hoy vamos a aprender sobre una ocasión en que Jesús preparó el desayuno para sus amigos. Escuchen la historia con mucha atención. Cuando me escuchen decir dónde cocinó Jesús el desayuno, quiero que digan ‘¡Ñam, ñam!’ y hagan un sonido fuerte con los labios como si estuvieran saboreando. Haremos lo mismo cuando diga qué comida cocinó Jesús.”

La historia:

Los apóstoles estaban muy felices de que Jesús había resucitado. Ya lo habían visto varias veces desde Su resurrección.

Un día, Pedro dijo: —Voy a pescar. — Tomás, Natanael, Santiago, Juan y otros dos discípulos decidieron acompañarlo.

Todos fueron al mar de Galilea y subieron a un bote. La forma en que los pescadores pescaban era echando sus redes al agua y luego jalándolas para ver si había peces dentro. A la gente le gustaba pescar de noche porque muchos peces subían a la superficie, y los pescadores podían atraparlos. Usualmente eso funcionaba, pero esta vez no. Pedro, Santiago, Juan y los demás pescaron toda la noche, pero no atraparon ningún pez. Intentaron lanzar la red como siempre, pero no pudieron atrapar nada.

Muy temprano en la mañana, miraron hacia la orilla y vieron a alguien allí. El hombre les gritó y les preguntó si habían pescado algo. Cuando dijeron “no”, el hombre gritó otra vez: —¡Echen las redes al lado derecho del bote y encontrarán peces!

Probablemente los pescadores se sorprendieron. Después de todo, habían estado lanzando la red toda la noche y no habían atrapado nada. ¿Por qué deberían hacerlo de nuevo?

Finalmente, decidieron intentarlo y echaron sus redes al lado derecho del bote. Cuando empezaron a jalar la red, vieron que había peces adentro. Había muchos peces. De hecho, eran tantos que los siete apóstoles no podían ni levantar la red al bote. Decidieron ir hacia la orilla arrastrando la red al lado del bote.

Entonces Juan volvió a mirar hacia la playa. Observó más de cerca al hombre que estaba allí. Espera un momento. Ese hombre le parecía familiar. ¡Era Jesús! Cuando Juan se lo dijo a todos, Pedro se emocionó mucho. Quería ver a Jesús otra vez, así que se lanzó al agua. Pedro fue nadando hasta la orilla mientras los demás seguían con el bote y la red llena de peces.

Cuando Pedro y los apóstoles llegaron a la orilla, vieron que Jesús ya tenía un fuego encendido y algunos peces cocinándose. —Traigan algunos de los peces que pescaron, y también los comeremos, —dijo Jesús. —Vamos a desayunar en la playa.

Pedro y los demás llevaron algunos de los peces. ¡Había muchos porque habían atrapado 153 peces grandes! Jesús dio a los apóstoles un gran desayuno de pescado y pan. ¿Te gustaría comer pescado para el desayuno?

Mientras comían, Pedro probablemente recordó otra ocasión en que todos habían comido juntos. Pedro amaba a Jesús, pero había hecho algo por lo que se sentía muy mal. Unas semanas antes, mientras Jesús y los apóstoles compartían la Última Cena, Pedro le dijo a Jesús que estaría dispuesto a morir por Él. Pero cuando arrestaron a Jesús, Pedro se asustó. No murió por Jesús. No fue valiente. Le dijo a la gente que no conocía a Jesús. Pedro negó conocer a Jesús tres veces. Pedro se preguntaba si Jesús podría perdonarlo.

Pero Jesús amaba a Pedro. Sabía que Pedro sería un gran líder algún día. Las personas son como ovejas que necesitan un pastor que las cuide. Jesús conocía el corazón de Pedro, y sabía que él sería un buen pastor. Un buen pastor de personas.

Así que, después del desayuno, Jesús le hizo a Pedro tres preguntas que sonaban muy parecidas.

  • Primera pregunta: —Pedro, ¿me amas más que a estos y con un amor profundo?
    Pedro respondió: —Tú sabes que te amo como un amigo, Señor.
    Entonces Jesús dijo: —Cuida a mis ovejas.
  • La segunda pregunta fue parecida a la primera, para hacer pensar a Pedro:
    Jesús volvió a preguntar: —Pedro, ¿realmente me amas con un amor profundo?
    Pedro respondió otra vez: —Tú sabes que te amo como un amigo, Señor.
    —Cuida a mis ovejas, — repitió Jesús.
  • Finalmente, Jesús preguntó de otra manera. Seguramente sabía que Pedro estaba haciendo su mejor esfuerzo. Le preguntó: —Pedro, ¿me amas como un amigo?
    A Pedro le dolió que Jesús siguiera preguntándole. Hacerle tres preguntas le recordaba las tres veces que había negado a Cristo. —Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te amo como un amigo.

Y Jesús sí conocía el corazón de Pedro. Sabía que Pedro estaba tratando de amarle profundamente. Jesús sabía que Pedro sería un buen pastor de personas. Jesús dijo: —Pedro, alimenta a mis ovejas.

Pedro había cometido grandes errores. No fue un buen amigo para Jesús cuando más lo necesitaba. Pero Jesús amaba a Pedro y lo perdonó. Incluso confió en Pedro y le dio nuevos trabajos que hacer.

¿Alguna vez has cometido errores o tomado malas decisiones? ¿Has hecho cosas malas? Jesús también te ama a ti, y Él puede perdonarte.

Formas de contar la historia:

Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.

Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.

Más formas de contar la historia

inicio

Preguntas de repaso y reflexión:

Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.

Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.

Repaso:

  • Después de pescar toda la noche sin éxito, ¿qué les dijo un hombre a los apóstoles que hicieran? (Que echaran sus redes al otro lado del bote)
  • ¿Quién era el hombre que les dijo a los discípulos que echaran sus redes otra vez? (Jesús)
  • ¿Qué hizo Pedro cuando se dio cuenta de que Jesús estaba en la orilla? (Saltó del bote y fue a la orilla)
  • ¿Qué hizo Jesús por los discípulos en la orilla? (Les preparó el desayuno)
  • ¿Qué le dijo Jesús a Pedro tres veces? (Cuida a mis ovejas)
  • ¿Qué aprendió Pedro de Jesús en esta historia?
  • ¿Qué te mostró esta historia sobre Jesús?
  • ¿Qué te mostró esta historia sobre las personas?

Reflexión:

  • ¿Cómo crees que se sentía o se veía la red llena de peces? ¿A qué crees que olían los discípulos?
  • ¿Cómo crees que sabía el desayuno que Jesús preparó para los discípulos?
  • Si tú fueras uno de los discípulos y te dieras cuenta de que Jesús está en la orilla, ¿qué harías o qué dirías?
  • ¿Te recuerda esta historia a alguna otra historia sobre Jesús en la Biblia?
  • Jesús ya había resucitado y tenía su nuevo cuerpo resucitado. No necesitaba comer para sobrevivir. ¿Por qué crees que eligió cocinar y compartir el desayuno con sus discípulos?
  • ¿Cómo le mostró Jesús a Pedro que lo amaba?
  • ¿Cómo nos muestra Jesús que nos ama a nosotros?
  • Antes en la Biblia, Pedro negó a Jesús, pero en esta historia Jesús le mostró que todavía tenía planes para él y que todavía lo amaba. ¿Cómo crees que se sintió Pedro después de ver y hablar con Jesús?
  • Si tú fueras Pedro, ¿qué te gustaría decirle a Jesús cuando lo volvieras a ver?
  • Jesús perdonó a Pedro por su pecado. ¿Crees que Jesús perdonará tus pecados? (Anima a los niños diciéndoles que Jesús perdona a quienes se arrepienten)

Oración

Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.

Actividades y manualidades:

Actividades:

  • Come pescado como refrigerio hoy. O, si se sienten aventureros, planeen una fritura de pescado en la playa.
  • Sirve el desayuno a la clase.
  • Divide al grupo en dos equipos. Un equipo sostiene un lado de una manta grande, y el otro equipo sostiene el lado opuesto. La manta representa la red de pesca. Los equipos mantienen la manta floja mientras la maestra coloca varios peces en el centro (pueden ser de plástico o recortes de esponja con forma de pez). Cuando la maestra dice: “¡A pescar!”, cada equipo intenta “rebotar” los peces hacia su lado de la manta. La maestra debe haber indicado de antemano cuál extremo pertenece a cada equipo. El equipo que logre hacer que más peces caigan en su lado, gana el juego. Para evitar que el juego se descontrole, marca áreas pequeñas donde deben caer los peces para ganar puntos.
  • Juega un simple juego de palabras. El Juego de Palabras Bíblicas (Bible Wordz Game) es adaptable: los niños forman palabras usando fichas con letras. Las palabras deben estar relacionadas con la lección bíblica.

Manualidades:

  • Una manualidad muy inusual es pintar un pez real con pintura témpera y permitir que los niños lo presionen sobre papel para hacer impresiones. Las impresiones son únicas y muestran todas las escamas y aletas.
  • Jesús le dijo a Pedro: “Cuida a mis ovejas.” Haz una manualidad de ovejitas hoy. Los niños más pequeños pueden pegar algodón sobre una imagen de una oveja. Los niños mayores podrían pegar lana sobre papel en forma de cordero o enmarcar con lana las palabras “Cuida a mis ovejas.”

Otros recursos en línea:

Esta lección en inglés: Breakfast on the Shore

inicio

Comentario