
Referencia bíblica: Josué 14:5-15; 15:13-15; y 21:43-45
Énfasis o Tema sugerido: Las personas mayores pueden servir al Señor.
Versículo para memorizar: « El que quiera servirme, que me siga. Donde yo esté, allí también estará mi siervo. Al que me sirva, el Padre lo honrará.»
Juan 12:26, PDT
Resumen de la historia:
Cuando el Señor dijo a los israelitas que dividieran la tierra, Caleb hizo una petición especial a Josué. Caleb era un anciano, pero recordó que cuarenta y cinco años antes, había sido uno de los doce espías que exploraron Canaán. Debido a su fe en que Dios ayudaría a Israel a conquistar la tierra (a pesar de que el enemigo parecía ser como gigantes), Moisés le prometió una porción de tierra. Aunque era viejo, Caleb aún creía que el Señor podía ayudarle a luchar contra el enemigo. El Señor le dijo a Josué que diera a Caleb la tierra de Hebrón. Caleb logró vencer al enemigo y ocupar Hebrón.
Material de trasfondo:
Aunque el Señor había dado la nueva tierra a su pueblo, aún debían tomar posesión de ella físicamente. Esto significaba que tenían que conquistar a las naciones que vivían allí. Israel logró el control de la tierra mediante dos campañas principales: una al sur y otra al norte. La campaña del sur tomó casi siete años.
Después de someter la tierra, Dios ordenó a Josué que la dividiera entre nueve de las tribus completas y la mitad de la tribu de Manasés, que aún no había recibido su herencia. Antes de entrar a la tierra prometida, las tribus de Rubén, Gad y la otra mitad de Manasés ya habían recibido tierras al este del río Jordán (Números 32:28-33).
La tribu de Leví no recibió una herencia de tierra, sino una porción de los sacrificios y ciudades asignadas entre las otras tribus (Números 35:1-8; Josué 21).
Los capítulos trece al diecinueve del libro de Josué indican cómo se dividió a la tierra entre las tribus de Israel. La lección de hoy se centra en la historia de Caleb, pero a continuación encontrarás una lista de capítulos donde se encuentran las historias de las otras tribus:
- Capítulo 13: Una descripción de toda la tierra y la tierra específica que fue repartida a los rubenitas, gaditas y la media tribu de Manasés al este del río Jordán.
- Capítulo 14: La porción individual de Caleb (la lección de hoy).
- Capítulo 15: La porción de Judá.
- Capítulo 16: La porción de Efráin.
- Capítulo 17: La porción occidental de la mitad de la tribu de Manasés. Se conoce como la media tribu simplemente porque la otra mitad de la tribu ya había recibido su porción de tierra al lado oriental del río Jordán (Números32:33).
- Capítulo 18: La reunión de la nación en Siló, la porción de Benjamín.
- Capítulo 19: Las porciones repartidas a Simeón, Zabulón, Isacar, Aser, Neftalí y Dan.
Caleb tenía unos 40 años cuando fue uno de los espías que exploraron Canaán. Por su buen informe, se le prometió la tierra de Hebrón como recompensa.
Habían pasado cuarenta y cinco años desde que los espías habían regresado y llegó el momento de repartir la tierra. Josué y Caleb eran los israelitas más ancianos. Toda israelita mayor de veinte años cuando el pueblo se negó a tomar la tierra había muerto en el peregrinaje en el desierto. Solo se salvaron Josué y Caleb de ese castigo (Números 13-14). Un líder tan anciano y respetado como lo era Caleb pudo haber dejado la conquista del territorio con los gigantes a los hombres más jóvenes, pero Caleb no lo hizo así. Él sabía que Dios podía y que lo ayudaría a conquistar la tierra a pesar de que con 85 años ya era muy anciano.
Seguramente Caleb se acordaba de los descendientes de Anac de cuando fue espía (Véase 12 Tribus y 12 espías). Los otros espías reportaron la fuerza de los anaceos y que los israelitas parecían como saltamontes en comparación a ellos (Números 13:31-33). Ya sea por su gran estatura o si era “gigantes” de poder, Caleb no tenía miedo de ir a tomar la tierra de ellos (Josué 14:10-12).
Josué concedió su petición, y Caleb expulsó a los gigantes de la tierra. No temía lo que podían hacer los gigantes porque sabía de lo que podía hacer Dios. No usó su avanzada edad como excusa para dejar de trabajar para Dios. Confiaba en Dios y Dios le dio la victoria. Caleb había puesto su confianza en Dios cuando era joven y siguió confiando durante toda su vida.
Es muy importante que los niños vean el ejemplo de personas mayores que siguen sirviendo al Señor.
Cómo introducir la historia:
Averigua las edades de algunas personas mayores de tu congregación. Encuentra artículos de periódicos sobre personas ancianas. Permite que los niños compartan las edades de las personas mayores que conocen. Dedica un poco de tiempo a discutir cómo eran las cosas cuando esas personas tenían la edad de los niños del grupo. “Las dos personas más ancianas de Israel en la época de la historia de hoy eran Josué y Caleb. Ellos no dijeron: ‘Ya estoy viejo, creo que dejaré de amar a Dios y de hacer cosas para Él.’ ¡Josué y Caleb siguieron haciendo cosas para Dios, aunque ya eran muy mayores!”
La historia:
Hace mucho tiempo, el Señor prometió dar a Su pueblo una tierra. Hizo esa promesa a Abraham, Isaac, Jacob y a los doce hijos de Jacob, así como a Moisés y Josué. Después de todos esos años, el pueblo de Israel estaba por fin en su propia tierra. Habían luchado muchas batallas, pero el Señor les ayudó a ganar.
Ahora era el momento de repartir la tierra para que cada una de las tribus de Israel tuviera un lugar donde vivir. El Señor le dijo a Josué que dividiera la tierra entre las doce tribus de Israel. Diez de las tribus llevaban los nombres de los hijos de Jacob: Rubén, Simeón, Judá, Isacar, Zabulón, Gat, Aser, Dan, Neftalí y Benjamín. Josué dio a cada una de estas tribus su propia porción de tierra. Las otras dos tribus, que llevaban los nombres de los hijos de José, también recibieron una parte de la tierra. Estas eran Efraín y Manasés. De esta manera, la tierra de Canaán fue dividida entre todas las tribus de Israel para que cada una tuviera una porción.
Un hombre en Israel recordó una promesa especial que Moisés le había hecho. Caleb se acercó a Josué y le dijo: -Josué, ¿recuerdas hace mucho tiempo cuando Moisés nos envió a ti y a mí a Canaán como espías? ¿Recuerdas cómo regresamos y le dijimos a Moisés lo buena que era la tierra?
-Sí, – dijo Josué, -lo recuerdo.
-Todos los otros espías no tuvieron suficiente fe para conquistar la tierra, solo tú y yo. ¿Recuerdas cómo le dije a Moisés que sabía que podríamos tomar la tierra porque Dios nos ayudaría?
-Sí, – dijo Josué, -lo recuerdo.
-¿Y recuerdas cómo Moisés dijo que yo podría tener una parte de la nueva tierra porque siempre sigo a Dios y hago lo que Él dice?
-Sí, – dijo Josué, -lo recuerdo.
-Eso fue hace cuarenta y cinco años, – dijo Caleb. -Ahora tengo ochenta y cinco años. ¡Pero mírame, Josué! Estoy tan fuerte y saludable como lo estaba entonces. Y puedo hacer ahora todas las cosas que podía hacer en aquel tiempo porque siempre sigo a Dios y hago lo que Él dice.
Sé que soy viejo, pero todavía quiero seguir a Dios. ¡No quiero algo fácil, Josué; quiero algo difícil! ¿Conoces esa montaña cerca de Hebrón? ¡Hay personas viviendo allí que son tan grandes como gigantes! Pero sé que es la tierra que Dios quiere que tenga, y Él me ayudará a vencer a esos gigantes.
-Sí, – dijo Josué a Caleb, -Dios te ayudará porque siempre le sigues. Ve y toma la tierra, Caleb. Puedes luchar contra los gigantes y entonces tendrás esa tierra.
Dios ayudó a Caleb a derrotar a los gigantes y tomar posesión de la montaña. Luego, Caleb llevó a toda su familia a vivir allí con él por el resto de su vida. Él siguió siguiendo a Dios y haciendo lo que Dios decía, y Dios siempre estuvo con él.
Josué estaba feliz de haber podido guiar al pueblo de Dios a su propia tierra. Ahora, Israel poseía toda la tierra que el Señor había prometido. Josué esperaba que el pueblo siempre recordara seguir a Dios. Si seguían al Señor, el Señor siempre los protegería y cuidaría de ellos.
Formas de contar la historia:
Esta historia se puede contar usando varios métodos. Siempre mantente fiel a los hechos encontrados en la Biblia, pero ayuda a los niños a conectar con su significado usando drama, ayudas visuales, inflexión de voz, participación grupal o emoción.
Cada maestra es única, así que solo usa las ilustraciones que mejor se relacionen con la forma en que TÚ cuentas la historia en ESTA lección. Demasiadas ilustraciones pueden ser confusas, así que elimina cualquier que abarque otras historias o detalles que no desees destacar en esta lección.
Preguntas de repaso y reflexión:
Las preguntas de repaso ayudan a los niños a recordar y conocer los hechos de una historia, mientras que las preguntas de reflexión les animan a internalizar su significado e implicaciones para sus vidas. Hacer al menos una de cada tipo de pregunta puede ayudar a fortalecer el desarrollo espiritual de un niño y ayudarle a conectarse con Dios.
Haz clic aquí para aprender más sobre preguntas de repaso y reflexión.
Repaso:
- Después de que los israelitas entraron a la Tierra Prometida, ¿quiénes eran las dos personas más ancianas en Canaán?
(Josué y Caleb) - ¿En cuántas partes se dividió la tierra?
(12) - ¿Quién luchó y venció a los gigantes de Hebrón?
(Caleb) - ¿El pueblo de Dios poseyó toda la tierra que el Señor prometió?
(Sí) - ¿Qué podría haber sorprendido a las personas al ver que Caleb luchó contra los gigantes de Hebrón?
(Caleb era anciano) - ¿Qué aprendió Caleb de esta experiencia de conquistar la tierra?
(Que Dios siempre cumple sus promesas y le da fuerzas para lograrlo) - ¿Dónde vivieron Caleb y su familia después de vencer a los gigantes?
(Vivieron en la tierra donde vivían los gigantes) - ¿Dios alguna vez rompe Sus promesas?
(No) - ¿Qué promesa cumplió Dios en esta historia?
(Permitir que Caleb entrara a la Tierra Prometida y le diera una parte de ella) - ¿Por qué es importante cumplir las promesas que hacemos?
- ¿Qué aprendiste acerca de Dios en esta historia?
Reflexión:
- Imagina que eres muy anciano, pero has sido fiel a Dios y creído en Él toda tu vida. Así era Caleb, pero él quería luchar contra los gigantes de Hebrón que había visto cuando era un joven espía de Israel. ¿Por qué crees que Dios dejó que Caleb luchara, aunque era anciano?
- ¿Dios sigue usando a personas mayores para hacer cosas importantes para Él? ¿Puedes pensar en algún ejemplo?
- ¿Cómo crees que se sintió Caleb cuando Dios le ayudó a vencer a los gigantes de Hebrón?
- ¿A quién conoces que sea una persona mayor y ame a Dios?
- ¿Cómo podrías mostrar amor y respeto esta semana a una persona mayor que conoces?
(Sugerencias incluyen: preguntarles acerca de Dios y lo que Él ha hecho en sus vidas, preguntarles cómo vivir sabiamente y agradar a Dios, hacer una tarjeta o un regalo para ellos, pasar tiempo con ellos, orar por ellos, etc.) - ¿Cómo te gustaría ser cuando seas una persona mayor? ¿Cómo podrías mostrar a Dios que le amas cuando seas mayor? ¿Y cuando eres joven?
- Dios recordó Su promesa a Caleb y le permitió entrar y poseer una parte de la Tierra Prometida (Caleb vivió en Hebrón). ¿Qué promesas nos ha hecho Dios a nosotros?
Oración
Es importante guiar a los niños en el aprendizaje de cómo orar. A través de la oración, los niños pueden conectarse con Dios y aprender que Él los escucha y responde. Dios puede convertirse en un amigo de por vida que está con ellos en cada momento de sus vidas. Intenta utilizar una variedad de métodos de oración de vez en cuando, para que los niños aprendan a conectarse con Dios de diferentes maneras. Recuerda que puedes orar en cualquier momento durante tu lección. Se puede encontrar una variedad de métodos de oración aquí.
Sugerencias de canciones:
Actividades y manualidades:
Actividades:
- Explora mapas bíblicos:
Muchos niños tendrán un mapa en la parte trasera de sus biblias que muestra la división de la Tierra Prometida. Enséñales cómo leer su mapa. También puedes traer un atlas bíblico para usarlo como referencia. - Invita a un cristiano anciano:
Invita a un miembro anciano de la iglesia a compartir con el grupo. Puede hablar sobre las cosas que hace para Dios, sus escrituras favoritas, su conversión, su vida de oración, etc. Pídele que hable sobre cómo era la vida cuando era joven. - Visita a un miembro anciano:
Organiza una visita a un miembro anciano de la iglesia o incluso a una residencia para ancianos. - Manos entre generaciones:
- Invita a adultos mayores a unirse a los niños para hacer manualidades juntos. Una idea divertida es hacer impresiones de manos juntos.
Manualidades:
- Plantilla de manos multi-generacionales:
Utiliza cualquier hoja de papel en blanco o imprime esta plantilla: Plantilla de manos multi-generacionales. - Tarjetas para los ancianos:
Los niños pueden hacer tarjetas para las personas mayores de la iglesia. Incluye el versículo: “Pónganse de pie y muestren respeto por los ancianos. Respeten a su Dios, porque yo soy el SEÑOR.” – Levítico 19:32 PDT - Colorea un mapa que muestre cómo se dividió la Tierra Prometida entre las tribus.













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